El parque canino de la Ballena, ubicado en Sevilla Este, es uno de los espacios favoritos para los propietarios que buscan un lugar seguro donde dejar a sus perros a jugar y socializar. Con zonas verdes, áreas de descanso y una zona infantil cercana, el recinto atrae a cientos de visitantes cada día.
A comienzos de junio, varios paseadores reportaron la extraña aparición de veneno para ratas y salchichas que contenían elementos metálicos. Algunos caninos, al ingerir dichos alimentos, desarrollaron síntomas graves y tuvieron que ser atendidos de forma urgente por veterinarios.
Descubrimiento de los productos tóxicos en la Ballena
Los avisos de los usuarios impulsaron una rápida inspección por parte de la Policía Local. Se hallaron varios paquetes de sustancia amarilla con el símbolo de un raticida y salchichas perforadas con pequeños alambres. Según los expertos, el envenenamiento (introducción de sustancias tóxicas) produce efectos hemorrágicos y neurológicos en los animales, por lo que la peligrosidad era inminente.
Tras la ingestión, los perros mostraron vómitos, diarrea y temblores, lo que obligó a los propietarios a acudir a emergencias veterinarias. El número exacto de afectados no se ha divulgado, pero se trata de varios casos que requirieron cuidados intensivos.
Actuación conjunta de la Policía Nacional y la Policía Local
Ante la amenaza, la Policía Local decretó el cierre preventivo del parque y de la zona infantil adyacente. Se realizaron labores de limpieza exhaustivas, retirando los objetos contaminados y desinfectando el suelo. Sin embargo, pocos días después, se detectaron nuevos paquetes sospechosos, lo que obligó a reabrir el caso.
La Policía Nacional tomó el relevo, coordinando patrullas de vigilancia y solicitando la colaboración de los vecinos. Gracias a testimonios y a cámaras de seguridad de la zona, se pudo rastrear el origen de los lanzamientos: una ventana de un edificio situado frente al parque.
Detención del presunto autor y consecuencias legales
Los operativos permitieron identificar a una persona que, presuntamente, arrojaba los productos al interior del recinto desde su vivienda. La detención se efectuó sin incidentes y el detenido fue puesto a disposición judicial.
Según la denuncia, se le atribuyen tres delitos de maltrato animal y tres más en grado de tentativa. La Fiscalía ha abierto una causa penal que podría derivar en penas de prisión y multas, además de la prohibición de acercarse a cualquier parque canino del territorio.
Con la resolución del caso, ambos cuerpos policiales consideran clausurada la investigación, aunque continúan vigilando el entorno para evitar posibles reincidencias. Los usuarios del parque pueden volver a disfrutar del espacio, ahora bajo mayor control y con la certeza de que la seguridad de sus mascotas ha sido reforzada.



