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31 octubre 2026

Incidente canino en Algorta: qué dicen los expertos en adiestramiento

Vecinos de Algorta temen a un perro agresivo mientras expertos proponen métodos de calma y reducen la saturación de los canes.

Incidente canino en Algorta: qué dicen los expertos en adiestramiento

En el entorno del Parque de María Cristina, en Algorta, la población ha expresado una creciente alarma debido a la presencia de un perro agresivo que pertenece a un colectivo de okupas. Según los testimonios recogidos, el animal ha mordido a al menos cuatro perros que transitan por la zona, lo que ha generado un clima de temor y ha motivado múltiples llamadas a la guardia urbana sin que, hasta ahora, se haya observado una intervención policial.

Las autoridades municipales están revisando la situación y estudiando si el animal está bajo los cuidados de su presunto dueño, mientras los vecinos repiten la frase: «¿qué tiene que pasar para que la policía actúe?». La falta de respuesta oficial ha impulsado a la comunidad a organizarse y a solicitar, de forma contundente, la retirada del animal para evitar nuevos incidentes.

Entrenamiento de calma: la propuesta de Mayra para perros reactivas

Ante la escalada de agresiones, la entrenadora canina Mayra ha compartido una técnica basada en la entrenamiento de calma. El método consiste en colocar al perro a una distancia segura de los estímulos que le alteran —como otros animales, bicicletas o personas desconocidas— y, sin emitir órdenes ni distracciones, permitir que observe tranquilamente. La idea central es que el can aprenda a regular su respuesta emocional sin la presión de una constante interacción humana.

Mayra subraya que, si el perro comienza a ladrar o a tirar de la correa, el propietario debe incrementar la distancia, creando un entorno donde el animal se sienta capaz de observar sin reaccionar de forma descontrolada. Esta práctica, según la experta, favorece la regulación emocional del can, ofreciéndole la oportunidad de familiarizarse con los estímulos y disminuir la probabilidad de mordeduras.

La saturación canina: por qué repetir órdenes empeora la situación

Por otro lado, el adiestrador Alan Peiró advierte sobre la saturación que experimentan muchos perros cuando se les bombardea con órdenes continuas. Cuando un can no responde a una orden, la reacción habitual de los dueños es insistir, pero Peiró explica que este comportamiento puede generar una presión interna que reduce la capacidad del animal para procesar la información.

El especialista señala que los perros reciben a lo largo del día múltiples exigencias —sentarse, quedarse quieto, ignorar a otros animales— y que, en momentos de alta carga sensorial, repetir la misma orden solo aumenta el estrés. Su recomendación es simplificar el mensaje, reducir la cantidad de estímulos simultáneos y conceder al perro espacio para asimilar lo que ocurre a su alrededor. En casos extremos, como los que se viven en Algorta, la falta de respuesta adecuada puede desencadenar conductas de defensa, como las mordeduras observadas.

Ambas perspectivas convergen en la necesidad de crear entornos controlados donde el perro no se sienta abrumado. Mientras las autoridades locales evalúan la posible retirada del animal conflictivo, la comunidad podría beneficiarse de aplicar estas técnicas de calma y de evitar la sobrecarga de órdenes, reduciendo así la probabilidad de que se repitan episodios de agresión.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández, periodista especializada en mascotas y bienestar animal, divulga consejos sobre cuidado, salud y convivencia con perros, gatos y otras especies, apoyándose en fuentes veterinarias.