Saltar al contenido
6 noviembre 2026

Alimentos, medicinas y leyes: lo que debe evitar tu mascota

Aprende a identificar sustancias tóxicas y a cumplir la normativa que protege a tus mascotas.

Alimentos, medicinas y leyes: lo que debe evitar tu mascota

En muchas casas los objetos cotidianos parecen inofensivos, pero algunos alimentos, medicinas y productos de limpieza pueden convertirse en veneno letal para perros y gatos. La FDA ha elaborado una lista de sustancias que, aunque habituales en nuestras cocinas o cajones, representan un riesgo grave si son ingeridas por nuestras mascotas.

Además, la reciente Ley 7/2023 de Bienestar Animal impone nuevas obligaciones a los propietarios, desde la forma de criar animales hasta los límites de tiempo que pueden pasar solos en el hogar. Conocer ambos aspectos –los peligros físicos y el marco legal vigente– es esencial para garantizar una convivencia segura y responsable.

Alimentos, medicamentos y objetos que ponen en jaque a perros y gatos

Entre los alimentos de consumo humano que la autoridad sanitaria señala como tóxicos se encuentran el chocolate, las uvas y pasas, la cebolla y el ajo, las nueces de macadamia y los productos endulzados con xilitol. Bebidas alcohólicas, café, té e incluso la masa cruda con levadura pueden provocar problemas gastrointestinales o intoxicaciones graves. El aguacate, aunque de toxicidad leve para perros y gatos, sí es extremadamente peligroso para especies como aves o caballos.

Los medicamentos destinados a personas no deben administrarse a nuestras mascotas sin la indicación de un veterinario. Analgésicos comunes como ibuprofeno, naproxeno, aspirina y acetaminofén pueden causar daño hepático, renal o incluso la muerte, sobre todo en los gatos, que son particularmente sensibles al acetaminofén.

En el ámbito doméstico, productos como anticongelante, pesticidas, cebos para roedores, limpiadores con cloro o amoníaco, pinturas, disolventes y fertilizantes pueden generar intoxicaciones si se ingieren o si el animal entra en contacto prolongado. La FDA alerta también sobre el uso de tratamientos antipulgas diseñados para perros en gatos, ya que su formulación puede resultar letal para felinos.

Las plantas ornamentales también forman parte del riesgo. Lirios, azaleas, adelfa, kalanchoe, cactus de sagú, filodendro, hiedra inglesa y los bulbos de jacinto o tulipán son algunos ejemplos cuya ingestión produce síntomas que van desde vómitos hasta insuficiencia renal. La toxicidad varía según la especie vegetal y la parte consumida (hoja, flor, bulbo).

Por último, ciertos objetos pueden causar obstrucciones mecánicas: huesos, semillas de frutas de hueso (cerezas, duraznos, albaricoques), pepitas de maíz y fragmentos de huesos de aguacate pueden quedar atrapados en el tracto digestivo, generando urgencias veterinarias.

Las nuevas exigencias de la Ley de Bienestar Animal

La normativa vigente reserva la reproducción de perros y gatos exclusivamente a personas inscritas en el Registro de Criadores de Animales de Compañía. No importa si la cría tiene carácter comercial o se realiza como regalo a familiares; sin la inscripción previa la actividad se considera una infracción grave, con multas que oscilan entre 10.001 y 50.000 euros y la posible inhabilitación para la tenencia de mascotas hasta cinco años.

Incluso en casos de cría no comercial, la ley obliga a registrar a ambos progenitores antes del apareamiento, garantizando la trazabilidad de cada camada mediante microchip y base de datos oficial. Esta medida persigue reducir la sobrepoblación y los abandonos, evitando que camadas no controladas terminen en protectoras.

En cuanto al tiempo de soledad, el artículo 27 establece que los gatos pueden permanecer sin supervisión hasta tres días consecutivos, mientras que los perros no deben estar más de 24 horas sin compañía humana. Superar estos límites constituye una infracción leve, sancionada con multas entre 500 y 10.000 euros.

Otro apartado prohibitivo de la misma norma impide que perros y gatos se mantengan de forma habitual en balcones, terrazas, azoteas, trasteros o vehículos, así como atados sin supervisión en espacios públicos. Incumplir estas prohibiciones también se tipifica como infracción leve, con multas equiparables.

La combinación de una lista de riesgos materiales y las obligaciones legales de la Ley de Bienestar Animal constituye un marco integral para proteger la salud y el bienestar de nuestras mascotas. Mantener fuera del alcance de perros y gatos los alimentos y productos señalados, registrar cualquier actividad reproductiva y respetar los límites de tiempo y espacios garantizan una convivencia segura y conforme a la legislación vigente.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández, periodista especializada en mascotas y bienestar animal, divulga consejos sobre cuidado, salud y convivencia con perros, gatos y otras especies, apoyándose en fuentes veterinarias.