La educación canina es mucho más que enseñar trucos o comandos básicos. Según estudios veterinarios recientes, los perros que reciben una educación adecuada experimentan niveles más bajos de estrés y una mayor estabilidad mental. Esto se debe a que el adiestramiento ayuda a regular su sistema nervioso, permitiéndoles estar más tranquilos y felices.
Sin embargo, muchos dueños cometen errores sin darse cuenta, como saludar efusivamente a sus perros al llegar a casa o no proporcionar suficiente ejercicio y estimulación mental. Estos errores pueden tener consecuencias graves en la salud emocional de las mascotas.
El peligro de saludar efusivamente al llegar a casa
Víctor Mareño, adiestrador canino, advierte que uno de los mayores errores que cometen los dueños es premiar la ansiedad de sus perros al llegar a casa. Cuando un perro recibe a su dueño con saltos y ladridos, está manifestando ansiedad, no felicidad. Mareño explica que humanizar estas reacciones y premiarlas con mimos inmediatos refuerza comportamientos ansiosos.
«El mayor error que comete el ser humano es mimar, consentir y premiar esa llamada de atención que es: ‘mami mami dame mimos, mami mami dame mimos'», declara Mareño. Para evitar esto, recomienda dos opciones: sentar al perro y darle mimos en calma o ignorarlo hasta que se tranquilice.
Mareño también comparte una experiencia impactante: un bulldog sufrió un infarto por la emoción de recibir caricias de su dueña al llegar a casa. Este episodio subraya la importancia de manejar correctamente las reacciones emocionales de los perros.
La importancia del ejercicio y la estimulación mental
Hugo Fernández, otro adiestrador canino, destaca que muchos dueños subestiman las necesidades físicas y mentales de sus perros. Sacar al perro solo para que haga sus necesidades no es suficiente. «Pensar que con 20 minutos de paseo dando vueltas a la manzana un perro puede tener las necesidades cubiertas es criminal», afirma Fernández.
Los paseos deben ser oportunidades para que el perro explore, olfatee y socialice. La Real Sociedad Canina de España (RSCE) enfatiza que el olfato es una de las principales vías de exploración del perro y que permitirle olfatear durante los paseos favorece su equilibrio emocional y reduce el estrés.
Fernández advierte que la falta de actividad puede llevar a problemas de comportamiento como ladridos excesivos, ansiedad por separación y destrucción de objetos. «Es una bomba de relojería que tarde o temprano sale en el comportamiento o en problemas físicos», señala.
La fórmula DEP para una educación canina efectiva
Víctor Mañero, fundador de Adican, propone la fórmula DEP para una educación canina efectiva: disciplinaejercicio y cariño. Esta fórmula debe aplicarse en ese orden para garantizar el bienestar del perro.
Mañero explica que la disciplina implica enseñar al perro límites y conductas aceptadas. «Lo primero que hace la madre con sus cachorros es darle caña, disciplina», comenta. Sin embargo, esto no significa castigar, sino establecer reglas claras.
El ejercicio no debe limitarse a paseos rápidos. Mañero recomienda incluir ejercicio mental y estimulación olfativa, ya que el cerebro del perro es un 80% olfato. «No basta con llevarlo a que atrape la pelota», advierte.
Finalmente, el cariño debe darse de manera adecuada, sin humanizar al animal. Mañero sugiere masajear al perro desde la cabeza hasta el lomo, imitando el comportamiento de las madres caninas.
Evitar errores comunes como saludar efusivamente al llegar a casa, proporcionar suficiente ejercicio y estimulación mental, y aplicar la fórmula DEP pueden marcar una gran diferencia en la vida de tu mascota.

