En un acto de valentía y rápida acción, un agente de la Policía Nacional fuera de servicio rescató a nueve perros de un incendio forestal en Villamediana de Iregua. El suceso ocurrió el pasado 9 de julio, cuando el agente, que se dirigía a su domicilio tras finalizar su jornada laboral, observó una columna de humo proveniente de una zona rural.
Al acercarse al lugar, el policía encontró a un trabajador municipal que ya había cortado el tráfico en la zona. Este le informó sobre una finca cercana al incendio que albergaba varias perreras con animales atrapados. Ante el avance rápido de las llamas, el agente decidió actuar de inmediato para evitar que los perros murieran asfixiados por el humo o alcanzados por el fuego.
La intervención heroica del agente y los vecinos
El agente saltó la valla perimetral de la finca para comprobar que no hubiera personas en el interior. Al verificar que la propiedad estaba desocupada, salió nuevamente del recinto para evitar quedar atrapado por el avance del fuego. Con una herramienta encontrada en las inmediaciones, forzó el candado de acceso y regresó para comenzar la evacuación de los animales.
Tres vecinos que se encontraban en el lugar colaboraron activamente, superando inicialmente el miedo a ser mordidos. Juntos, sacaron uno a uno a los nueve perros de caza de sus perreras. Cuando uno de los animales escapó hacia una zona ya afectada por el incendio, el grupo localizó un remolque de transporte para perros en la finca, lo forzó y consiguió introducir en él a todos los animales. Entre todos, trasladaron el remolque aproximadamente 200 metros hasta una zona segura.
La llegada de los servicios de emergencia
Poco después, llegaron al lugar una patrulla de la Guardia Civil y varias dotaciones de bomberos, que se hicieron cargo de las labores de extinción. El agente y hasta seis vecinos más permanecieron en la zona colaborando con los equipos de emergencia en tareas de apoyo, como el despliegue de mangueras y el manejo de batefuegos, hasta que el fuego quedó controlado.
Como consecuencia de la actuación, el agente sufrió una herida cortante en la pierna izquierda al saltar la valla de la finca. Tras finalizar la intervención, acudió a un centro sanitario de Logroño, donde fue atendido de la lesión, que no requirió sutura, y recibió la correspondiente vacuna antitetánica.
El impacto del incendio y la colaboración comunitaria
Según las primeras estimaciones, el incendio afectó a una superficie aproximada de 5.000 metros cuadrados. La rápida reacción del agente, la colaboración del trabajador municipal y de una decena de vecinos, y la posterior intervención de bomberos y Guardia Civil permitieron poner a salvo a los nueve animales y controlar el incendio sin que se produjeran daños personales de mayor consideración.
Este acto heroico no solo salvó la vida de los nueve perros, sino que también destacó la importancia de la colaboración comunitaria en situaciones de emergencia. La valentía del agente y la solidaridad de los vecinos demostraron que, en momentos críticos, la acción coordinada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.



