El pasado domingo se vivieron dos concentraciones distintas pero vinculadas por un mismo objetivo: denunciar la violencia animal que persiste en tradiciones públicas. En Valencia, activistas frente al Ayuntamiento alzaron sus voces contra el tiro y arrastre mientras que en La Unión, Murcia, la ciudadanía se reunió para protestar contra la novillada prevista para la misma fecha.
Valencia: protestas frente al Ayuntamiento contra el tiro y arrastre
Un colectivo de la Plataforma Defensa Animal organizó una marcha que culminó frente al edificio municipal de Valencia. Los manifestantes corearon consignas que reclamaban no sólo el cese del tiro y arrastre sino también la eliminación de cualquier práctica que utilice animales como instrumentos de entretenimiento. Según los organizadores, los caballos sometidos a esa prueba deben arrastrar pesos exagerados, enfrentarse a temperaturas extremas y soportar gritos de espectadores que buscan un espectáculo de sufrimiento.
Una bióloga que acompañó la protesta explicó que este tipo de eventos refuerzan una visión supremacista humana donde el dominio sobre otras especies se presenta como algo natural. «Los animales no eligen estar en una aglomeración de luces y ruidos; la situación les produce estrés y miedo», afirmó. Además, subrayó que la explotación animal no requiere de una agresión visible para ser injusta: reducir a un ser vivo a objeto de servicio ya implica coacción.
Ausencia de la Coordinadora Animalista de la Comunidad Valenciana
Los organizadores señalaron que la conocida Coordinadora Animalista de la Comunidad Valenciana no participó en la marcha, al igual que estuvo ausente en otras protestas contra la tauromaquia en Algemesí y Alfafar. Según los activistas, la Coordinadora suele aparecer solo cuando la convocatoria garantiza gran presencia mediática, sin mantener un activismo continuo ni difundir la causa a lo largo del año.
La Unión (Murcia): concentración contra la novillada programada
El mismo día, la Coordinadora por los Derechos de los Animales de la Región de Murcia organizó una concentración en la Plaza de los Sánchez, frente al polideportivo municipal. El objetivo era denunciar la inclusión de una novillada dentro del programa de las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Rosario. Según la convocatoria, cinco novillos serían sometidos a una muerte violenta bajo el pretexto de tradición cultural.
Juana Elizabet García, portavoz de la Coordinadora, sostuvo que “no podemos seguir consentiendo la violencia contra los animales ni normalizar estos espectáculos ante los jóvenes”. La activista recordó que más de 715.000 personas han firmado la iniciativa «No es mi cultura», pidiendo el fin de la tauromaquia como patrimonio protegido. En la Región de Murcia se recabaron más de 20.000 firmas adicionales.
Apoyo social y datos de rechazo a la tauromaquia
Encuestas recientes muestran una disminución sostenida del apoyo a la tauromaquia en España. Un estudio de Sigma Dos para El Mundo (abril 2025) reveló que el 78 % de los españoles no se considera taurino, y solo el 48 % apoya la retirada del estatus de patrimonio cultural. La Fundación BBVA (2025) indica que la valoración media de la fiesta cayó de 2,7 a 1,8 sobre 10 entre 2008 y la actualidad. Aún así, la financiación pública sigue en ascenso: el presupuesto para la tauromaquia en Murcia pasó de 55.000 € en 2023 a 90.000 € en 2024.
Los manifestantes demandan que el ayuntamiento de La Unión cumpla su promesa de convertirse en un municipio «libre de maltrato animal» y elimine cualquier actividad que implique sufrimiento animal de su agenda festiva.
Perspectiva y llamado a la acción
Ambas protestas reforzan la idea de que la explotación animal es injusta per se, independientemente de la magnitud de la violencia física. Reducir a cualquier ser vivo a objeto de servicio implica una coacción que atenta contra su bienestar. Los activistas recuerdan que la solución no pasa solo por exigir mejores condiciones, sino por eliminar el uso de los animales en espectáculos. Proponen el veganismo como una postura ética que trasciende la dieta y se basa en el respeto a la vida de todas las especies.
Quienes deseen obtener recursos y orientación para apoyar la causa pueden contactar al número 691 093 886, donde se ofrecerán materiales informativos para contribuir a una sociedad más compasiva.



