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El mastino es una raza de perro que definitivamente llama la atención. Su imponente tamaño y andar firme transmiten una sensación de poder y serenidad. A lo largo de los siglos, este noble animal ha sido valorado no solo por su capacidad de protección, sino también por su naturaleza cariñosa, lo que lo convierte en un compañero excepcional para las familias.
Con una historia que se remonta a tiempos antiguos, el mastino ha desempeñado un papel crucial en la sociedad humana. Este perro gigante no solo es un guardián, sino también un amigo devoto que aporta paz y seguridad a su hogar.
Orígenes e historia del mastino
Los orígenes del mastino son fascinantes y se remontan a épocas anteriores a la conquista romana del Reino Unido. Se cree que estos caninos han estado al lado del hombre durante milenios, ofreciendo su fuerza y lealtad en diversas tareas.
Sin embargo, la forma moderna del Old English Mastiff ha atravesado numerosos desafíos. Tras la Segunda Guerra Mundial, la población de mastini se redujo drásticamente, quedando solo un puñado de ejemplares, con una sola hembra fértil disponible para la reproducción.
La recuperación de esta raza fue posible gracias a la dedicación de criadores apasionados que, en su momento más crítico, importaron mastini de América para asegurar la diversidad genética necesaria. A través de un cuidadoso programa de cría, el mastino ha resurgido, aunque sigue siendo una raza relativamente rara, pero en buena salud.
Características físicas del mastino
El mastino se distingue por su considerable tamaño y su estructura robusta. Los machos suelen medir un mínimo de 76 centímetros de altura y pueden pesar hasta 76 kilogramos, mientras que las hembras son ligeramente más pequeñas, alcanzando al menos 70 centímetros y un peso aproximado de 65 kilogramos. A pesar de su apariencia formidable, el mastino es conocido por su temperamento apacible y cariñoso, lo que le ha valido el apodo de ‘gigante gentil’.
Personalidad y comportamiento
El mastino es un perro que se caracteriza por su naturaleza sociable y afectuosa. Disfruta de la compañía de su familia y es un compañero ideal tanto para solteros como para familias. Su carácter equilibrado le permite adaptarse a una variedad de entornos, siempre mostrando una inclinación hacia la calma y evitando la agresividad. Este equilibrio lo convierte en un guardián excepcional, capaz de disuadir cualquier amenaza con su imponente presencia y su profundo ladrido.
Un protector con un pasado heroico
A lo largo de la historia, el mastino ha sido utilizado no solo como guardián, sino también como un participante en combates de animales, donde se enfrentaba a bestias feroces como leones y osos. La valentía de esta raza ha sido inmortalizada por autores como William Shakespeare, quien celebró sus hazañas en su drama Enrico V, destacando su valor en los conflictos. Hoy en día, el mastino es considerado uno de los perros de compañía más grandes del mundo en términos de peso.
Gestionar un mastino requiere atención, ya que sus dimensiones pueden resultar desafiantes. Es fundamental proporcionarle un espacio adecuado donde pueda moverse libremente y liberar su energía. A pesar de su fuerza y presencia, el mastino es un perro pacífico que prefiere la tranquilidad a la confrontación, lo que lo convierte en un compañero afectuoso y reconfortante.
En suma, el mastino encarna una extraordinaria fusión de fuerza y dulzura. Aquellos que tienen la fortuna de compartir su vida con un mastino pueden contar con un amigo leal que, a pesar de su imponente tamaño, logra transmitir un amor incondicional y una profunda calma.





