Este otoño, la cadena de supermercados Aldi ha ampliado su sección de accesorios para mascotas. A partir del 18 de septiembre, los clientes podrán encontrar una variedad de prendas y utensilios diseñados para proteger a perros y gatos del frío y la humedad, al mismo tiempo que se ofrecen soluciones prácticas para el día a día.
Paralelamente, el veterinario Manuel Manzano explica cómo los felinos establecen su vínculo con los humanos, y advierte sobre la presencia de plantas tóxicas en los hogares, un riesgo que a menudo pasa desapercibido.
Lo nuevo de Aldi para perros y gatos
Entre los productos destacados se incluyen abrigos impermeables de resistente al viento por 9,99 €, disponibles en tallas S a XL y con detalles reflectantes para mayor visibilidad nocturna. Los diseños son reversibles y, en algunos modelos, incorporan forro polar para los animales más frioleros.
Los collares LED con tres modos de iluminación y batería incluida, se venden a 2,99 € y prometen hasta 20 horas de funcionamiento, solucionando el problema de localizar a las mascotas al anochecer o en días de lluvia. Para los amantes de la higiene, Aldi ofrece felpudos antideslizantes y toallas de microfibra ultra absorbentes por 7,99 €, ideales para secar a los perros después de sus paseos.
En la sección de alimentación, destacan los comederos y bebederos elevados fabricados en material apto para lavavajillas y vendidos en tamaños S y M a 4,99 €. Este diseño facilita la postura del animal, evitando tensiones en el cuello. Además, se incluyen juguetes de cuerda de caucho termoplástico en tres colores por 2,99 €, y rascadores para gatos de diferentes dimensiones a 4,99 €.
Los piensos también forman parte de la oferta: alimento de salmón y verduras para gatos esterilizados a 5,95 €, y paquetes de 12 sobres de comida húmeda para perros a 3,99 €, con otras variantes disponibles para complementar la dieta.
¿Qué busca un gato al escoger a su cuidador?
Según el veterinario Manuel Manzano, los felinos perciben a los humanos como pares no como superiores o subordinados. Esta visión influye en la forma en que el gato elige a su “mamá humana”. La impronta inicial que ocurre al separarse de la madre, determina gran parte del vínculo afectivo posterior.
Manzano señala que el gato suele preferir a la persona que le brinda calor y alimento durante los primeros días, marcándola con glándulas faciales. Gestos como frotarse contra el cuerpo, amasar con las patitas delanteras y ronronear son señales inequívocas de aceptación. El marcado facial con feromonas indica que el humano forma parte del círculo íntimo del felino.
Otro factor determinante es el respeto al espacio. Los gatos tienden a alejarse de las personas que los persiguen constantemente; prefieren a quien mantiene una distancia adecuada y no invadiendo su zona de confort. En hogares con varios habitantes, suele observarse que el animal elige a la persona menos intrusiva, sin importar quién sea el principal alimentador.
El carácter del gato también influye: los felinos jóvenes y activos se sienten atraídos por personas dinámicas, mientras que los adultos más tranquilos se inclinan por cuidadores serenos. En la mayoría de los casos, la preferencia se inclina hacia las mujeres del núcleo familiar, según las observaciones del experto.
Plantas de interior que pueden dañar a perros y gatos
El Manual Veterinario de Merck alerta que varias especies comunes de plantas ornamentales son potencialmente peligrosas para las mascotas. Entre ellas destacan el potos, filodendro, monstera (también conocida como costilla de Adán) y la dieffenbachia, todas con oxalatos de calcio insolubles. Al morderlas, liberan cristales que irritan la mucosa bucal, provocando dolor, salivación excesiva e inflamación.
El aloe vera, aunque popular por sus propiedades curativas en humanos, contiene compuestos que pueden desencadenar diarrea y vómitos en perros y gatos. Sin embargo, la amenaza más severa recae sobre los lirios verdaderos (géneros Lilium y Hemerocallis). En felinos, la ingestión de cualquier parte del lirio puede causar una necrosis renal irreversible, culminando en insuficiencia renal aguda.
Los síntomas de intoxicación por lirios aparecen en pocas horas y pueden incluir letargo, pérdida de apetito, salivación abundante y vómitos. La rapidez en la intervención veterinaria es crucial; la detección precoz y el tratamiento inmediato son la única manera de evitar daños permanentes.
Para identificar si una planta es peligrosa, es útil fotografiarla o conservar una pequeña muestra antes de acudir al veterinario. La precisión en la identificación científica permite una valoración más exacta del riesgo, dado que el mismo nombre común puede referirse a especies con toxicidades distintas, como ocurre con el lirio de la paz, que no pertenece a los lirios verdaderos.



