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16 septiembre 2026

Descubre por qué los perros necesitan oler durante sus paseos

Los perros no pasean como los humanos; para ellos, cada olor es una fuente de información vital. Descubre cómo interpretan su entorno y por qué es esencial permitirles olfatear.

Descubre por qué los perros necesitan oler durante sus paseos

Imagina que cada farola, árbol o esquina de tu barrio es un periódico abierto con noticias frescas. Para los perros, esto no es una metáfora, sino una realidad. Su mundo se construye a través de los olores una red de información que los humanos apenas podemos imaginar. Este lenguaje silencioso es fundamental para su bienestar emocional y mental.

Los perros y su conexión con el olfato

Los perros no salen a caminar como lo entendemos nosotros. Para ellos, cada paseo es una oportunidad para leer su entorno. Así lo explica Alan Peiró, un experto en adiestramiento canino. «Los perros no viven el paseo como nosotros. No salen a ‘caminar’, salen a recoger información del entorno. Y esa información está en los olores», afirma.

Cada rincón que tu perro investiga le proporciona datos valiosos. «Ese árbol, esa farola o esa esquina que tu perro huele cada día nunca le cuentan lo mismo. Ahí puede saber qué perros han pasado, si eran macho o hembra, si los conoce o incluso cuánto tiempo hace que estuvieron allí», añade Peiró. Esta necesidad de olfatear no es caprichosa; es una conducta natural y esencial para su desarrollo.

La importancia de permitirles explorar

Cuando impedimos a nuestros perros olfatear durante los paseos, les estamos privando de una experiencia enriquecedora. «Cuando vamos todo el rato deprisa y no les dejamos olfatear, el paseo se vuelve mucho más pobre mentalmente y más frustrante para ellos», señala Peiró. Olfatear no es una pérdida de tiempo; es una forma de estimulación mental y regulación emocional.

La próxima vez que tu perro se detenga frente a una farola, recuerda que está procesando su entorno a su manera. Permitirle estos momentos de exploración no solo completa el paseo, sino que también fortalece su vínculo contigo. Es una forma de respetar su naturaleza y necesidades.

Un incidente que resalta la importancia de las normas

Un reciente altercado en el Parque Bolívar de Bucaramanga subraya la importancia de seguir las normas de seguridad con los perros. Un hombre de 49 años denunció haber sido agredido por el dueño de dos perros pitbull que, según su versión, no llevaban bozal. Durante la confrontación, uno de los caninos también lo habría mordido.

El incidente ocurrió el 12 de septiembre de 2026 y quedó registrado en video. Según la víctima, uno de los perros se soltó y atacó a otro animal, causando caos en el parque. Varios testigos reclamaron al dueño que utilizara bozal y tomara precauciones, pero la situación terminó en una pelea.

«Yo tengo una perrita poodle. Saqué la perrita y me quedé un ratico. Estábamos ahí cuando se escucharon unos perros peleando. El muchacho llevaba dos y se le soltó uno. Fue a buscar al perro que llevaba una señora y ella, por no deja que lo atacara, se cayó al piso. Se le vino uno de esos perros y el muchacho, tratando de separarlos, no podía por la fuerza de los animales», relató un testigo.

El hombre denunció que recibió golpes y mordeduras, quedando con lesiones en el rostro y la pierna. Las autoridades ahora deberán establecer las responsabilidades correspondientes y verificar las lesiones denunciadas.

La historia de Freddie: un perro que cambió una vida

En el libro «Living With Freddie», Anna Heyward relata cómo su perro, un galgo italiano llamado Freddie, le enseñó a ser una mejor persona. Freddie, adoptado a los 8 años, sufría de ansiedad por separación, lo que convirtió su cuidado en un desafío constante. «La primera vez que el novio de Heyward, Aaron, salió de su departamento después de la adopción, Freddie mostró una gran angustia: aullaba, rascaba e incluso se lastimaba mordiéndose la cola», describe el libro.

Heyward aprendió que cuidar a un perro no es solo proporcionar comida y refugio, sino también entender sus necesidades emocionales. «Todavía estaba tratando de entender cómo era el amor cuando el dolor no formaba parte de él», reflexiona. La experiencia con Freddie le enseñó la importancia de la paciencia y el amor incondicional.

Este relato subraya cómo los perros pueden transformar nuestras vidas, enseñándonos lecciones valiosas sobre empatía y comprensión. Freddie no solo ayudó a Heyward a superar sus propias dificultades emocionales, sino que también le mostró el verdadero significado del cuidado y la conexión.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández, periodista especializada en mascotas y bienestar animal, divulga consejos sobre cuidado, salud y convivencia con perros, gatos y otras especies, apoyándose en fuentes veterinarias.