El 6 de septiembre de 2026, protectoras y gestoras de colonias felinas en León se concentraron frente a la Diputación Provincial para exigir el cumplimiento efectivo de la Ley 7/2023 de Bienestar Animal. Bajo el lema ‘Los gatos tienen ley’ las voluntarias, en su mayoría mujeres, denuncian el agotamiento por asumir costos y responsabilidades que, según la ley, corresponden a las administraciones públicas.
La manifestación en León es parte de una movilización nacional en 38 puntos de España. Las gestoras de colonias felinas señalan que la mayoría de los ayuntamientos, especialmente en zonas rurales, incumplen la ley. Exigen que la Diputación de León intervenga con ayudas y protocolos para municipios de menos de 20.000 habitantes, que carecen de recursos técnicos y económicos.
Denuncias de persecución y hostigamiento
Las voluntarias denuncian sufrir persecución, insultos y amenazas por realizar una labor que la ley ampara y que debería ser responsabilidad de los ayuntamientos. Exigen protección frente a estos actos de hostigamiento y transparencia en la gestión de las colonias felinas.
Exigencias de la manifestación
Entre las principales exigencias de la manifestación se encuentran:
- Cumplimiento real y efectivo de la Ley 7/2023 en materia de colonias felinas.
- Recursos económicos suficientes para su gestión.
- Programas CER efectivos estables y continuados.
- Censo, identificación y seguimiento real de las colonias.
- Atención veterinaria adecuada para los gatos comunitarios.
- Asunción de responsabilidades por parte de las administraciones.
- Protección para las personas que colaboran en la gestión de las colonias.
- Transparencia y control de los servicios y contratos externalizados.
La situación en Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha, ciudades como Toledo, Ciudad Real y Azuqueca de Henares también salieron a la calle para alzar la voz por las colonias felinas. Cristina Merelas, coordinadora del Colectivo de Gestoras de Colonias Felinas en Toledo, señala que en la provincia no hay representación de los ayuntamientos en la gestión de las colonias, recayendo toda la responsabilidad en protectoras y voluntarios.
Merelas destaca que de los 204 municipios de la provincia toledana, ninguno cumple al 100% con la Ley de Bienestar Animal. Las gestoras y voluntarias enfrentan desidia y dejadez por parte de las administraciones, además de ser increpadas en ocasiones por realizar su trabajo.
La gestión de una colonia felina implica observar y censar a los gatos, aplicar el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), y proporcionar alimentación y refugios. Sin embargo, la falta de colaboración entre empresas externas y voluntarios, así como la ausencia de protocolos de actuación coordinados con los cuerpos de seguridad, dificultan esta labor.
Las gestoras también denuncian el estigma y la persecución hacia los gatos callejeros, incluyendo casos de caza y maltrato. Exigen mayor protección y cumplimiento de la ley para garantizar el bienestar de estos animales y de quienes los cuidan.



