Durante varios años una pequeña criatura felina habitó la vivienda de una familia en los Yungas bolivianos, confundida con un típico gato doméstico. La comunidad local la llamaba tilcayo pero nadie sospechaba que bajo ese aspecto cotidiano se escondía un integrante de una línea evolutiva desconocida para la ciencia.
El sorprendente hallazgo se concretó cuando el ejemplar, ya adulto, fue trasladado al Santuario de Vida Silvestre Senda Verde. Allí, investigadores de National Geographic y de la Universidad de Amberes identificaron rasgos genéticos que lo separaban de los habituales gatos tigre (Leopardus). La publicación de los resultados en la revista Current Biology marcó la primera descripción formal de una nueva especie de felino viviente en más de un siglo.
Características físicas y hábitos del Leopardus tilcayo
El Leopardus tilcayo mide entre 45 y 46 cm de la cabeza a la grupa y pesa entre 1,3 y 1,4 kg, lo que lo sitúa por debajo del peso medio de un gato doméstico. Su pelaje es de tonalidad marrón clara salpicado de rosetas de forma irregular, patrón que facilita su camuflaje en los bosques húmedos. Presenta orejas redondeadas y una cola corta de unos 25 cm. A simple vista, estos rasgos lo hacen confundirse fácilmente con otras especies del grupo gato tigre razón por la cual permaneció oculto para la taxonomía.
Los registros obtenidos mediante cámaras trampa indican una actividad predominantemente nocturna. Los análisis de heces revelaron restos de pequeños roedores, lo que sugiere una dieta basada en presas de bajo tamaño. Sin embargo, el conocimiento sobre su reproducción, distribución exacta y número de individuos sigue siendo limitado, ya que sólo se han estudiado dos ejemplares vivos hasta la fecha.
El papel decisivo del ADN en la identificación
El equipo de investigación analizó el ADN de 38 individuos del género Leopardus provenientes de distintas zonas de Sudamérica, incluidos ocho especímenes conservados en museos. Los resultados mostraron que lo que antes se consideraba una única especie de gato tigre en realidad comprende al menos cinco linajes genéticamente distintos. El linaje del tilcayo se separó de los demás hace aproximadamente 1,4 millones de años, una divergencia suficiente para reconocerlo como especie propia.
Entre los hallazgos destaca también la descripción de una subespecie peruana, Leopardus tigrinus antisuyo cuyo nombre rinde homenaje a la región histórica del Antisuyo. La inclusión de muestras de las Guyanas, zona donde se describió por primera vez el Leopardus tigrinus en 1775, completó el panorama genético y confirmó la necesidad de revisar la taxonomía tradicional de estos felinos.
El descubrimiento del tilcayo plantea preguntas urgentes sobre su estado de conservación. Actualmente, las dos especies reconocidas de gato tigre (L. tigrinus y L. guttulus) aparecen catalogadas como vulnerables en la lista roja de la IUCN. Con la evidencia de al menos tres linajes adicionales, es probable que algunas poblaciones estén aún más amenazadas. Los autores han remitido sus resultados a la IUCN para que se evalúe cada unidad por separado.
El futuro de la investigación se centrará en ampliar el monitoreo mediante más cámaras trampa, recolectar datos sobre la ecología y el comportamiento, y profundizar en el estudio genético de poblaciones aisladas. Este esfuerzo permitirá determinar con mayor precisión la distribución del Leopardus tilcayo su número de individuos y los factores que podrían poner en riesgo su supervivencia, sentando las bases para planes de conservación específicos.



