El primer día de la caza menor en los montes de O Salnés y Pontevedra reunió a cientos de socios, perros de caza y una atmósfera de camaradería. La jornada se caracterizó por buen tiempo –sequía ligera y temperaturas templadas– que alentó la salida de los cazadores, aunque el viento en las cimas complicó el seguimiento de rastros. Sin embargo, la presencia masiva de gente no se tradujo en una abundancia de presas; los números de conejo y perdiz fueron notablemente bajos, lo que reavivó los temores que varios grupos tenían desde la temporada anterior.
Impresiones de los socios y decisiones de los comités
En la Sociedad de Caza de Armenteira, el presidente Juan José Millán mantuvo un optimismo cauteloso, citando una supuesta mejora tras la reciente repoblación de conejos. En contraste, la directiva de O Corazón do Salnés abrió el debate sobre cerrar o no los terrenos cinegéticos, dejando la decisión a criterio individual. Rafael Otero, presidente de esa entidad, expresó su decepción tras apenas dos horas y media de caza, declarando que abandonaría la escopeta durante el resto de la campaña y solo disfrutaría del monte con los perros.
Escasez de conejos: causas y reacciones en el terreno
Manuel Martínez, presidente de la Sociedad de Caza de Portas, confirmó que entre el 80 y el 90 % de sus socios participaron en la apertura, pero advirtió que la falta de conejos era “el peor indicio”. Las capturas se limitaron a unos escasos ejemplares y algunos faisanes, cifras que distan mucho de años anteriores. En la zona de Barro, Emilio Martínez informó que el equipo canino trabajó correctamente y el clima colaboró, pero sólo se abatieron cuatro conejos. Los cazadores comentaron que la vegetación alta y densa redujo la visibilidad, dificultando la localización de las presas aunque los perros los detectaran.
Perdiz en Lugo: un contraste regional
Mientras la falta de conejos dominaba la agenda en el sur, la provincia de Lugo vivió un escenario distinto. Adrián Rodríguez, presidente del Tecor Terrá Chá, señaló que la perdiz fue la especie más citada durante el día, aunque el viento complicó el rastreo. Se reportaron alrededor de diez mil perdices liberadas en el coto, lo que explicó la mayor cantidad de capturas. José Manuel Vidal, secretario de la delegación lucense de la Federación Galega de Caza, también confirmó una buena presencia de perdices, pero recordó que el resto de especies, como el conejo y la liebre, siguen escasas.
Perspectivas y debates sobre el futuro cinegético
Francisco López, presidente de la delegación lucense de la FGC, atribuyó la decadencia de la caza menor a dos factores: la pérdida de hábitat y la proliferación de depredadores, entre ellos zorros y visones americanos que se expanden tras episodios de liberación masiva. López señaló que la campaña de prevención de incendios de la Xunta, que incluye desbroces y quemas controladas, podría aumentar el espacio disponible para conejos y otras presas. Mientras tanto, muchos cazadores siguen valorando el compañerismo y el trabajo canino como motivaciones principales, aunque la escasez de piezas obligará a diversificar los objetivos, orientándose hacia palomas torcaces o zorros en los próximos meses.


