En el delta del Llobregat, al sur de Barcelona, se encuentra el Espacio Natural del Remolar-Filipinas una unidad protegida de 188 hectáreas que combina lagunas, marismas, pinares litorales y dunas costeras. Este mosaico de hábitats constituye uno de los sistemas húmedos más representativos de la región y sirve de refugio para una amplia variedad de flora y fauna.
El recinto es especialmente apreciado por los amantes del birdwatching ya que está situado en el cruce de importantes rutas migratorias. A su alrededor disponen varias plataformas de observación y «hides» cubiertos que permiten avistar sin perturbar a especies como la garza real, el cormorán, varios patos y numerosas aves limícolas.
El Remolar: un oasis de biodiversidad
Los humedales del Remolar albergan más de 200 especies de aves, entre ellas especies amenazadas como la cigüeña negra y el avetoro. La combinación de aguas dulces, vegetación densa y zonas de arena crea condiciones ideales para la alimentación, la reproducción y el descanso de los migratorios que cruzan Europa cada primavera y otoño. Cada año, observadores registran más de 40.000 individuos, lo que convierte al sitio en uno de los puntos de referencia para la conservación de aves en la zona mediterránea.
Plan de ampliación del aeropuerto y su impacto ambiental
El Govern de la Generalitat ha presentado un proyecto para alargar la pista más cercana al mar del aeropuerto de Barcelona-El Prat. Según el informe, la obra comprometerá 27 hectáreas de hábitats de interés comunitario clasificados por la Unión Europea como prioritarios. Entre los espacios afectados se encuentran partes de la laguna conocida como la Ricarda, cuyo brazo sur será eliminado para crear una zona de seguridad aérea.
La pérdida de este sector implica la desaparición de un tramo de agua que, aunque poco frecuentado por aves debido a la proximidad del aeropuerto, conserva una flora casi intacta y alberga poblaciones de peces y anfibios autóctonos en situación de vulnerabilidad. El proyecto contempla compensar la reducción de superficie mediante la ampliación de la lámina de agua hacia el norte, pero la forma original del humedal quedará irreversible.
Compensaciones, restauración y desafíos de seguridad
Para mitigar el daño, la Agencia Catalana de l’Aigua asignará 125 000 € a la recuperación de áreas afectadas tanto en el Remolar como en la Ricarda. Las acciones incluyen la reconexión fluvial, la mejora de la calidad del agua y la creación de nuevos humedales en zonas circundantes. Además, se implementarán medidas para reducir las emisiones de CO₂ generadas por el mayor tráfico aéreo, siguiendo el modelo del aeropuerto de Ámsterdam, con vuelos más eficientes y combustibles más limpios.
Un aspecto crítico es la seguridad aeroportuaria. La recuperación de los humedales podría atraer a especies acuáticas de mayor tamaño, aumentando el riesgo de colisiones con aviones durante las maniobras. Los halcones que se alimentan de estas aves ya patrullan la zona cercana a la pista, y su presencia podría modificar los patrones de vuelo de las aves migratorias que se reúnen en la laguna del Remolar durante la marema. Por ello, las medidas de compensación deberán equilibrar la restauración ecológica con las exigencias de seguridad establecidas por la autoridad aeronáutica.
Las acciones propuestas buscan proteger la biodiversidad del delta mientras se intenta minimizar el impacto ambiental y garantizar la operatividad segura del aeropuerto.



