En el corazón de Cantabria, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre se ha convertido en un refugio vital para decenas de polluelos en una época del año crucial. Mercedes Arana, auxiliar de veterinaria, y Adrián Wipf, veterinario especializado en fauna silvestre, trabajan incansablemente para salvar a las crías más frágiles, como los vencejos recién nacidos, que apenas tienen una semana de vida.
El desafío de salvar a los polluelos más vulnerables
El centro enfrenta su momento más intenso del año, con una afluencia masiva de aves jóvenes que requieren cuidados especiales. Los vencejos por ejemplo, llegan en un estado extremadamente delicado, sin plumas y con una supervivencia incierta. «Se nota el crecimiento día a día. Cuando llegó este era súper rosita, recién nacido, y lo normal en estos casos es que se muera porque son muy débiles», explica Adrián Wipf.
El éxito reproductivo del cernícalo primilla en Quer
Mientras tanto, en Quer, el primillar ha registrado un éxito reproductivo notable. Once parejas de cernícalo primilla han sacado adelante 34 pollos nacidos en libertad, superando los 29 registrados en 2026. Este proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Quer y GREFA, ha sido un referente en la conservación de esta especie vulnerable.
Un proyecto de conservación estratégico
El cernícalo primilla es una rapaz migratoria que regresa cada primavera desde África para reproducirse en la península ibérica. España alberga alrededor del 60% de la población europea de esta especie, que ha sufrido un descenso acusado debido a la transformación del medio agrario y la desaparición de lugares adecuados para nidificar.
La importancia del primillar de Quer
El primillar de Quer, construido específicamente para favorecer la reproducción del cernícalo primilla, comenzó a funcionar en 2008. Este edificio alberga cajas nido diseñadas para la especie y permite a los técnicos realizar un seguimiento científico continuo de cada campaña. «Esta colonia forma parte de una red de primillares que permite mantener conectadas las distintas poblaciones del Corredor del Henares», explica Miguel Garcés, biólogo de GREFA.
Un año marcado por una migración desigual
La campaña de este año comenzó con la llegada de los primeros ejemplares en marzo, pero muchos no cruzaron el Estrecho hasta finales de abril. Este retraso provocó diferencias de hasta veinte días entre unas polladas y otras, lo que afecta significativamente el desarrollo de los pollos. «Un pollo de cernícalo primilla necesita apenas treinta y tres días para estar preparado para volar», señala Garcés.
Pese a estos desafíos, el éxito reproductor ha sido elevado gracias a las buenas condiciones del entorno. La abundancia de alimento en los campos próximos al primillar permite a los adultos alimentar con frecuencia a los pollos, favoreciendo que un elevado número de ellos complete con éxito el periodo de cría.
Dieciocho años protegiendo al cernícalo primilla
El primillar de Quer ha sido un proyecto clave en la conservación del cernícalo primilla. Durante la presente campaña, GREFA ha introducido 20 pollos procedentes del programa de hacking, que llegaron ya anillados al primillar. Los 34 pollos nacidos de forma natural fueron anillados el pasado fin de semana, una vez alcanzaron la edad adecuada para ello.
La reciente renovación del convenio entre el Ayuntamiento de Quer y GREFA permitirá reforzar estas actuaciones. Como concluye Jorge París, concejal de Medio Ambiente, «el primillar forma parte del patrimonio natural de Quer. Gracias al trabajo de GREFA y al compromiso que el Ayuntamiento mantiene desde hace casi dos décadas, hoy podemos decir que este proyecto sigue siendo un ejemplo de cómo la colaboración entre instituciones y entidades especializadas puede traducirse en resultados reales para la conservación de la biodiversidad».


