El Refugio de aves silvestres de Resistencia se encuentra en una situación crítica: el terreno que utilizaba hasta ahora dejó de estar disponible, obligando a buscar un nuevo espacio donde dar continuidad al cuidado de más de cien ejemplares que dependen de sus cuidados.
Los encargados del refugio hacen un llamado abierto a la sociedad y a los propietarios de tierras de la zona, solicitando un predio de al menos dos hectáreas que permita trasladar no solo a los animales, sino también a jaulas, insumos, equipos y todo lo necesario para operar día a día.
Terreno requerido y plan de infraestructura
El espacio solicitado debe cumplir varios requisitos. En primer lugar, la superficie mínima de dos hectáreas garantiza la posibilidad de instalar áreas diferenciadas: jaulas de contención, zonas de rehabilitación, áreas de libre exposición y, eventualmente, sectores de liberación para las aves que hayan recuperado su salud.
Contar con un terreno propio permitiría al refugio diseñar una infraestructura adecuada con corredores de vegetación nativa, sistemas de agua y sombra, y estructuras que reduzcan el estrés de los animales. Además, la proximidad a zonas rurales y a la ciudad de Resistencia facilitaría la logística de alimentación y la participación de voluntarios.
Lecciones de un lago artificial convertido en santuario
Un caso reciente muestra cómo un espacio creado para otro fin puede transformarse rápidamente en un refugio de fauna. Un hombre excavó un lago de aproximadamente cinco acres (más de dos hectáreas) en un antiguo campo de cacahuetes; el proyecto, llamado Crimson Oak Pond tenía como objetivo la cría de lubinas de gran tamaño.
Alrededor de mil días después, el cuerpo de agua empezó a atraer águilas, ciervos, búhos, mapaches y una gran variedad de insectos y peces. La presencia de depredadores y la diversidad de hábitats creados (islas, rocas, vegetación acuática) demostraron que un pequeño ecosistema puede surgir en cuestión de meses cuando se proporcionan recursos básicos como agua y refugio.
Este ejemplo subraya la importancia de disponer de un espacio amplio y heterogéneo para la fauna silvestre. Para el refugio de Resistencia, contar con un terreno de dos hectáreas no solo permitirá albergar a las aves, sino también crear microhábitats que favorezcan la recuperación natural y, a largo plazo, la reintegración de los ejemplares a su entorno.
Si conoces alguna parcela disponible o puedes aportar información, el refugio ha habilitado el número 3624-152076 para recibir propuestas. Cada hectárea extra representa una oportunidad de vida para más de cien seres que dependen de la solidaridad de la comunidad.



