La enfermedad de Newcastle está causando estragos en el sector avícola español, especialmente en la cría de broilers (pollos de engorde). Hasta la fecha, se han registrado 24 explotaciones afectadas en cinco provincias, lo que ha llevado al sacrificio de más de 1,6 millones de pollos.
Ante esta situación, Galicia, aunque aún no ha registrado casos, ha decidido tomar medidas preventivas. La Consellera do Medio Rural recomienda a las explotaciones avícolas profesionales vacunar a todos sus animales para evitar la llegada de este virus.
Expansión de la enfermedad en Castilla y León
El brote comenzó en la provincia de Valladolid el 15 de junio de 2026 y desde entonces no ha dejado de expandirse. Valladolid sigue siendo la provincia más afectada, con 17 explotaciones positivas y más de 1,3 millones de pollos sacrificados.
La enfermedad también ha llegado a otras provincias como ZamoraSegoviaSalamanca y Ávila. En estas regiones, se han detectado nuevos brotes, lo que ha llevado al sacrificio de miles de aves más. Según el Ministerio de Agricultura la expansión de la enfermedad no parece estar controlada.
Medidas preventivas en Galicia
Aunque Galicia no ha registrado ningún caso de la enfermedad de Newcastle, las autoridades están tomando medidas para prevenir su llegada. La Xunta de Galicia ha restringido el movimiento de aves y sus productos desde y hacia las zonas afectadas.
Además, se está aplicando un programa de vigilancia que incluye muestreos en granjas de aves de corral y análisis en la fauna silvestre. Estas medidas buscan contribuir a la detección temprana del virus. La consellera recuerda que esta enfermedad es de declaración obligatoria por lo que cualquier sospecha debe ser comunicada de inmediato.
Vacunación obligatoria en Castilla y León
Ante la rápida expansión de la enfermedad, la Junta de Castilla y León ha declarado la vacunación obligatoria en todas las explotaciones avícolas de la región. Esta medida afecta a todas las granjas, independientemente de su tamaño o tipo de producción.
La vacunación se realizará conforme a los protocolos establecidos por la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria y supondrá un coste adicional para los productores. Sin embargo, la administración regional ha anunciado que asumirá el suministro de las dosis necesarias.
La obligatoriedad de la vacunación se extiende tanto a las granjas de broilers como a las de puesta y a las explotaciones de autoconsumo. La orden de vacunación se publicó en el Boletín Oficial de Castilla y León el 20 de julio de 2026 y entró en vigor de inmediato.
Las organizaciones agrarias, como ASAJA y UPA han reclamado a la Junta que agilice la distribución de las vacunas y que compense los posibles sobrecostes de la aplicación, especialmente para los pequeños productores.



