En una operación conjunta sin precedentes, la Guardia Civil y los Agentes Rurales han desmantelado una red clandestina dedicada a la fabricación y distribución de medicamentos veterinarios ilegales para aves. La operación, denominada Tilosina ha culminado con cuatro detenidos y la incautación de una gran cantidad de fármacos y principios activos.
El laboratorio, ubicado en Terrassa, operaba sin la debida autorización desde noviembre de 2026, a pesar de haber perdido su licencia en enero de 2026. La red, compuesta principalmente por miembros de una misma familia, distribuía estos productos a nivel internacional, incluyendo países como España, Francia, Alemania, Bélgica, Estados Unidos y Marruecos.
Origen y desarrollo de la investigación
La investigación se inició en 2016 cuando la Guardia Civil detectó cuatro productos para aves no autorizados en Las Palmas de Gran Canaria. Estos productos provenían de un mayorista en Badalona. En 2026, los Agentes Rurales encontraron dos de estos productos durante un registro en Sabadell, lo que llevó a la apertura de una investigación más amplia.
La red operaba de manera clandestina, vendiendo los productos a clientes de confianza a través de grupos cerrados en redes sociales. Las transacciones se realizaban sin factura y con pagos en efectivo o mediante Bizum. Los principios activos se importaban de China e India, y la facturación se camuflaba mediante albaranes que describían los productos como complementos alimenticios.
Detalles de la operación
El pasado 23 de julio, los investigadores realizaron dos entradas y registros simultáneos en el laboratorio de Terrassa y en un domicilio en Rubí. Durante estos registros, se incautaron unos 150 medicamentos ilegales, cerca de 70 kilos de principios activos y 101.305 euros en efectivo. Además, se encontraron dispositivos móviles, de almacenamiento, numerosas cajas y envases vacíos, y una etiquetadora de envases.
Los cuatro detenidos, con edades comprendidas entre 42 y 76 años, fueron acusados de delitos contra la salud pública, falsificación de medicamentos veterinarios, falsedad documental, contrabando, contra la hacienda pública, blanqueo de capitales, contra la propiedad industrial, estafa, intrusismo profesional y pertenencia a organización criminal. Otras dos personas fueron investigadas por su posible implicación en la red.
Productos y distribución
Los preparados que elaboraba la organización incluían antibióticosantifúngicosantiparasitarios tratamientos para infecciones digestivas e intestinales y estimulantes del canto. Algunos de estos productos combinaban varios principios activos en un mismo preparado, y otros contenían sustancias que exigen prescripción veterinaria.
Según los datos de una de las empresas de transporte, la red realizó cerca de 500 envíos en cuatro años. Los productos se distribuían a clientes de confianza, sin factura y con pagos en efectivo o mediante Bizum. La red controlaba varias sociedades y se repartía la gestión administrativa, la recepción de los principios activos y la distribución.



