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26 septiembre 2026

Medidas contra el dengue y uso de peces para controlar mosquitos en Florida

Florida enfrenta un recrudecimiento del dengue; descubre las claves para prevenir picaduras y cómo los peces gigantes comedores de larvas ayudan a frenar la enfermedad.

Medidas contra el dengue y uso de peces para controlar mosquitos en Florida

En los últimos meses la dengue ha vuelto a ser noticia en Florida. Hasta la segunda semana de septiembre de 2026 se contabilizan 392 casos confirmados en el estado, con un pico de 170 infecciones en el condado de Hillsborough. El brote cobró su primera víctima mortal cuando una mujer de Tampa falleció el 4 de septiembre en el Tampa General Hospital, siendo el virus del dengue la causa directa.

Las autoridades sanitarias han puesto en alerta a residentes y turistas, indicando que la transmisión se está produciendo de forma local y no solo en viajeros que regresan del extranjero. Este escenario obliga a repensar tanto la protección individual como las estrategias colectivas de control de mosquitos Aedes.

Situación epidemiológica en Florida

El Departamento de Salud de Florida confirmó que, además de los 170 casos en Hillsborough, los condados de Miami-Dade y Pinellas registraron siete infecciones cada uno, mientras que Orange, Pasco y Palm Beach sumaron entre uno y tres casos. La mayoría de los pacientes contrajeron la enfermedad en el mismo año, lo que indica una transmisión sostenida dentro del territorio estatal.

Este incremento rápido obligó a varios condados a declarar emergencias sanitarias y a intensificar la vigilancia entomológica. En Miami-Dade, por ejemplo, se activó una inspección intensiva de criaderos tras el primer caso local detectado en agosto.

Transmisión, cepas y señales de alarma

El dengue es causado por cuatro serotipos diferentes (DENV-1 a DENV-4). Un mosquito Aedes aegypti que haya picado a una persona infectada puede transmitir cualquiera de ellos a otro individuo en cuestión de días. El mosquito adulto se reproduce en menos de una taza de agua estancada y pica principalmente durante el día.

Los síntomas aparecen entre cuatro y diez días después de la picadura e incluyen fiebre alta, dolor intenso detrás de los ojos, mialgias y erupción cutánea. Aproximadamente el 25 % de los infectados presentan síntomas; de esos, 1 de cada 20 puede evolucionar a dengue grave cuya fase crítica se manifiesta cuando la fiebre desciende, entre el tercer y séptimo día, con dolor abdominal severo, vómitos persistentes, sangrado de encías o nariz y posibles signos de choque.

Los grupos de mayor riesgo son los niños menores de cinco años, las mujeres embarazadas, los adultos mayores de 65 años y personas con comorbilidades como diabetes, obesidad o enfermedad renal.

Prevención personal y control de criaderos

La estrategia más eficaz sigue siendo evitar la exposición a la picadura. Se recomienda aplicar repelente autorizado por la EPA que contenga DEET, picaridina, IR3535, aceite de eucalipto limón/PMD o 2-undecanona, siguiendo al pie de la letra las indicaciones del envase.

Ropa y protección del entorno

Usar camisa de manga larga y pantalón largo de telas ligeras y de colores claros reduce la visibilidad del insecto. En interiores, mantener puertas y ventanas con mosquiteros intactos y, de ser posible, climatizar los espacios ayuda a disminuir la presencia de mosquitos.

Eliminar fuentes de agua estancada

Un solo recipiente con una cucharadita de agua acumulada durante más de una semana es suficiente para que una hembra Aedes ponga cientos de huevos. Por ello, es esencial revisar cada semana baldes, macetas, bebederos de mascotas, cubiertas de piscinas, neumáticos viejos, botellas y cualquier vaso que pueda retener líquido, vaciándolos o cubriéndolos adecuadamente.

Los residentes de Miami-Dade pueden solicitar inspecciones gratuitas a través del portal del condado; en otros municipios, la autoridad de control de mosquitos local ofrece servicios similares.

Uso de mosquitofish en Clearwater como medida biológica

Ante el empeoramiento del brote, la ciudad de Clearwater adoptó una solución natural: la liberación de mosquitofish (Gambusia affinis). El viernes pasado se introdujeron 10 000 ejemplares en cuatro lagos municipales (2 000 en Prospect Lake, 4 000 en Glen Oaks, 2 000 en Moccasin Lake y 2 000 en Salls Lake). Cada adulto puede devorar hasta 100 larvas de mosquito al día, lo que supone una reducción significativa de la población emergente.

Según la Universidad de Florida (UF/IFAS), los mosquitofish se reproducen rápidamente; una población inicial de 2 000 individuos puede multiplicarse varias veces en pocos meses, ampliando el efecto de control sin necesidad de intervenciones químicas continuas.

Aunque esta medida biológica es prometedora, no sustituye otras acciones. Clearwater mantiene la pulverización aérea de insecticidas, la nebulización terrestre y la aplicación de “mosquito dunks” (tabletas que liberan larvicidas de forma sostenida) en áreas de agua estancada que no pueden ser vaciadas.

La combinación de protección personal, eliminación de criaderos y el aporte de los mosquitofish constituye, según los expertos, la mejor estrategia para frenar la expansión del virus mientras se descargan los recursos de salud pública.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández, periodista especializada en mascotas y bienestar animal, divulga consejos sobre cuidado, salud y convivencia con perros, gatos y otras especies, apoyándose en fuentes veterinarias.