En un giro trágico de los acontecimientos, los Mossos d’Esquadra han localizado restos óseos de un bebé de 18 meses en una vivienda de la calle Major en Santa Bárbara, Tarragona. Los padres, Jesús A. R. y Cristina S. C. han sido detenidos bajo la sospecha de homicidio y ocultamiento de un cadáver.
La investigación comenzó tras una denuncia del abuelo del bebé, quien reveló que su nuera le había confesado la muerte del niño. Esta revelación llevó a una búsqueda intensiva que culminó con el macabro hallazgo en el interior de la vivienda familiar.
Una vivienda en condiciones infrahumanas
Al llegar al domicilio, los agentes encontraron una escena desoladora. La vivienda albergaba a 28 perros en estado de desnutrición y hacinamiento rodeados de heces, basura y restos de otros canes muertos. Las condiciones de insalubridad eran tan graves que los trabajadores encargados de la limpieza calificaron el hedor como «insoportable».
Los perros que aún estaban con vida fueron rescatados y trasladados a la protectora Associació Engrescats Amposta. La vivienda, que cuenta con varias plantas, una azotea y un aparcamiento, requirió una limpieza exhaustiva para retirar grandes cantidades de residuos.
La huida y detención de los padres
Tras la denuncia del abuelo, la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra emitieron una orden de busca y captura contra los padres. La pareja huyó hacia Castellón, donde tenían otra vivienda, pero finalmente fueron detenidos en la estación del Norte de Valencia gracias a la colaboración de un vigilante de seguridad.
Los padres ya tenían antecedentes penales. La madre, en particular, estaba siendo buscada por la Ertzaintza por un presunto delito de estafa, además del robo de varios de los perros y el presunto delito de maltrato animal.
La investigación en curso
Con los restos ya localizados, la investigación se centra ahora en determinar cuándo y cómo murió el bebé. La autopsia y los análisis forenses serán clave para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y avanzar en el caso.
La pareja arrestada tiene otros cinco hijos, dos de ellos bajo la tutela de la Generalitat Valenciana. Los vecinos de Santa Bárbara, donde la familia vivía desde 2019, revelaron que las otras hijas llevaban meses sin ir al colegio.
El alcalde de Santa Bárbara, Josep Lluís Gimeno reconoció que las condiciones de la vivienda no eran adecuadas. «No era el mejor lugar para vivir», señaló, añadiendo que el Ayuntamiento y los servicios sociales ya tenían conocimiento de la situación de la familia.
