Dos investigaciones publicadas en los últimos años han convertido en tema de debate a científicos de diferentes continentes. La primera, dirigida por el Institut Cavanilles de la Universitat de València, se centró en el perfume que desprenden los machos de la lagartija roquera (Podarcis muralis) y su influencia sobre la competencia por territorios. La segunda, realizada por el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) junto a varias universidades extranjeras, describió la extraña coincidencia de que, mientras grandes vertebrados como lobos y corzos retornan a nuestros paisajes, muchos invertebrados y aves diminutas continúan desapareciendo.
Ambas obras comparten un punto en común: los cambios en la interacción entre especies están estrechamente ligados a transformaciones sociales y ecológicas que van más allá de lo que se percibe a simple vista. En este artículo se analizan los hallazgos más relevantes y se reflexiona sobre las implicaciones para la conservación modernizada.
El papel del perfume químico en la lagartija roquera
El equipo valenciano estudió a 180 ejemplares en diez recintos semi-naturales que reproducían refugios de madera, ladrillo y hormigón. Cada recinto albergaba a nueve machos y nueve hembras, lo que permitió observar interacciones sociales, combates y la elección de lugares de anidación. Los investigadores analizaron las secreciones de las glándulas de las patas de los machos, compuestas por decenas de compuestos volátiles que permanecen en el entorno durante semanas.
Contrario a la hipótesis tradicional que asignaba a esos compuestos un papel de señal de atracción sexual, los resultados mostraron que los machos con marcas químicas más intensas lograron ocupar los refugios de mayor calidad. Esa ventaja espacial se tradujo en un mayor número de crías, según los análisis genéticos de paternidad realizados al final del experimento.
Dominancia territorial como predictor de éxito reproductivo
Los hallazgos indican que el olor de los machos funciona como marcador de dominancia social, no como seductor de hembras. Las hembras, por su parte, se concentraron en los hábitats de mejor calidad y se aparearon mayoritariamente con los machos que ya ocupaban esos sitios, sin prestar atención a la composición química de sus marcas. En otras palabras, la competencia por el espacio es el factor que dirige el éxito reproductivo, mientras que el perfume es simplemente la señal que los individuos dominantes utilizan para reclamar territorio.
Este enfoque, que combina observación de comportamiento en condiciones casi naturales con análisis genético, supera las limitaciones de estudios de laboratorio donde los estímulos químicos se presentan de forma aislada. Así, se subraya la necesidad de considerar el contexto social y ecológico para entender la función de las señales químicas en reptiles.
Macrorewilding y microdefaunación: la paradoja de la fauna
El estudio del IPE-CSIC describe un fenómeno llamado macrorewilding, la recuperación de grandes vertebrados como lobos, ciervos y jabalíes en paisajes europeos, y microdefaunación, la pérdida acelerada de insectos, anfibios y aves pequeñas. Los autores explican que ambos procesos comparten una raíz común: los cambios socio-económicos del último siglo, que sustituyeron la caza directa por una intensificación agrícola, el uso masivo de pesticidas y la homogeneización de hábitats.
Mientras la reducción de la caza y la creación de corredores ecológicos favorecen la expansión de los grandes mamíferos, los productos químicos y la simplificación del paisaje impactan negativamente a los organismos de menor tamaño, cuyos ciclos de vida dependen de micro-hábitats locales. Esta divergencia genera comunidades con una composición inédita y altera procesos clave como la polinización, la descomposición de materia orgánica y la dispersión de semillas.
Los investigadores advierten que la presencia de especies emblemáticas no garantiza la salud global del ecosistema. Un paisaje con lobos y ciervos puede parecer “restaurado”, pero si al mismo tiempo está vacío de polinizadores y descomponedores, la funcionalidad del ecosistema sigue comprometida.
Implicaciones para la gestión y conservación
Ambas investigaciones recalcan la importancia de evaluar los efectos de las interacciones biológicas en su totalidad. En el caso de las lagartijas, la protección de refugios de alta calidad puede ser tan crucial como la preservación de las glándulas químicas que utilizan para marcar territorio. En el caso del macrorewilding, es fundamental combinar la recuperación de grandes especies con medidas que mitiguen la presión sobre los grupos más vulnerables, como la reducción de pesticidas y la restauración de micro-hábitats.
Los perfumes químicos y los cambios de fauna a gran escala nos recuerdan que la biodiversidad funciona como una red interdependiente donde cualquier alteración puede desencadenar efectos en cascada. Solo mediante una visión integradora, que incluya tanto a los gigantes como a los diminutos, podremos diseñar estrategias de conservación realmente eficaces.



