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1 julio 2026

Animales abandonados en Montenegro sufren por temperaturas récord en Europa

Montenegro se enfrenta a una grave crisis de bienestar animal debido a la ola de calor que azota Europa. Descubre cómo las altas temperaturas están afectando a los animales abandonados y qué medidas se están tomando para protegerlos.

Animales abandonados en Montenegro sufren por temperaturas récord en Europa

La intensa ola de calor que ha azotado Europa occidental ha llegado a los Balcanes, generando una situación crítica para los animales en Montenegro. Las temperaturas extremas, que superan los 40 grados Celsius están poniendo en riesgo la vida de numerosos animales abandonados, especialmente caballos que deambulan sin supervisión en las afueras de Podgorica.

Esta crisis se ve agravada por la falta de infraestructura adecuada para el cuidado de estos animales. Activistas como Marta Darmanovic han expresado su preocupación por la situación, destacando la necesidad urgente de refugios para animales grandes. «Es increíble que un país no tenga un refugio para animales grandes», declaró Darmanovic, criticando la falta de recursos necesarios para garantizar el bienestar animal.

La situación en Montenegro

En Montenegro, la situación es especialmente crítica para los caballos que vagan cerca de vertederos ilegales y asentamientos improvisados. Estos animales no tienen un propietario claro, lo que complica aún más su situación. Las autoridades locales, como Branko Kovacevic jefe de la Administración de Inspección Municipal de Podgorica, han establecido refugios para perros y gatos, pero aún se necesita atención para los animales grandes.

La pequeña nación adriática, con una población de 620.000 habitantes busca unirse a la Unión Europea para 2028, y uno de los requisitos es contar con leyes adecuadas que regulen el bienestar animal. Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada sigue siendo un desafío importante.

Medidas creativas en Croacia

Mientras tanto, en la ciudad croata de Osijek, se han tomado medidas creativas para cuidar a los animales del zoológico. Los cuidadores están proporcionando helados de frutas y carne para ayudar a los animales a soportar el calor. «Los monos prefieren quedarse en interiores y disfrutar de sandías frías, melones y uvas», comentó Zeljko Busljeta un empleado del zoológico.

Estas medidas reflejan la creatividad y el esfuerzo de los cuidadores para proteger a los animales en condiciones extremas. Sin embargo, la situación en Montenegro sigue siendo crítica, y se necesitan soluciones urgentes para garantizar el bienestar de los animales abandonados.

El fenómeno detrás del calor extremo

Detrás de estas temperaturas extremas y prolongadas se esconde un fenómeno meteorológico conocido como Bloqueo Omega un patrón atmosférico que, sumado a la intensificación del calentamiento global, está atrapando un calor peligroso sobre el continente. Este fenómeno se produce cuando una gran área de altas presiones se vuelve casi estacionaria y altera o distorsiona la progresión habitual de los sistemas de presión.

Las consecuencias de este estancamiento son contundentes: debajo del área de altas presiones, el tiempo se mantiene seco y estable durante días o incluso semanas, formando lo que conocemos como olas de calor. La alta presión actúa como un muro que impide el paso de los frentes meteorológicos, obligándolos a bordear la zona y dejando el calor atrapado y persistente sobre el territorio afectado.

La persistencia de este patrón durante junio ha tenido un impacto devastador para la salud pública. En Europa se han registrado cientos de muertes derivadas del estrés térmico, que actualmente es la principal causa de mortalidad relacionada con el tiempo meteorológico. Este fenómeno se produce por la acumulación progresiva de calor corporal debido a la exposición a las altas temperaturas, lo que agrava afecciones cardiovasculares y respiratorias preexistentes y afecta de manera desproporcionada a personas vulnerables y trabajadores al aire libre.

Un reciente estudio exhaustivo del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) advierte que este riesgo se ha disparado exponencialmente. Los datos revelan que en Europa el estrés térmico extremo se produce en la actualidad 2,5 veces más a menudo que en la década de 1970. En el sur del continente, los indicadores en los diez días más cálidos del año son hasta 4 °C (e incluso 5 °C en ciertas áreas) más altos en nuestro clima actual que hace cincuenta años.

Los científicos del clima insisten en que, para comprender la letalidad de estos fenómenos, debemos mirar más allá de los termómetros tradicionales. Para ello utilizan el Índice Climático Térmico Universal (UTCI), que evalúa no solo la temperatura del aire, sino también el impacto fisiológico de la humedad, el viento y la radiación solar. Así, bajo un Bloqueo Omega, la falta de ventilación y la intensa radiación pueden hacer que el daño a la salud sea mucho mayor.

Además del Bloqueo Omega, existen otros factores, tanto a nivel global como estrictamente local, que elevan drásticamente las temperaturas en las ciudades europeas. A escala global, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos destaca que el aumento de las temperaturas globales está causado principalmente por el incremento de CO2 y otros gases de efecto invernadero (como el metano y el óxido nitroso) en la atmósfera. Este incremento es consecuencia directa de las actividades humanas, especialmente la extracción y quema de combustibles fósiles, la deforestación y los cambios en el uso del suelo.

Esto se suma a otro fenómeno climático natural: El Niño. Como detalla la Organización Meteorológica Mundial, sus episodios ejercen, por lo general, un efecto de calentamiento mundial. Aunque el cambio climático no aumenta la frecuencia de los episodios de El Niño, sí amplifica sus efectos, dotando a eventos extremos como las olas de calor de mucha más energía debido al incremento previo de las temperaturas del aire y del océano.

Mientras, a nivel local, se pueden observar otros factores que afectan de forma diferente a las ciudades industrializadas. Hablamos concretamente del efecto conocido como isla de calor urbana explicado por el informe de Conama (Congreso Nacional de Medio Ambiente), un concepto que determinaría que las zonas urbanas sean significativamente más cálidas que sus áreas rurales circundantes debido a características intrínsecas de las ciudades.

El uso masivo de materiales de construcción como el asfalto, que tienen una baja capacidad para reflejar la radiación solar (albedo), provoca una gran absorción térmica. Además, estos materiales urbanos tienen mayor inercia térmica que los entornos rurales, lo que hace que retengan el calor captado durante el día y lo liberen muy lentamente por la noche.

Es crucial que se tomen medidas urgentes para proteger a los animales abandonados y mitigar los efectos del cambio climático.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández, periodista especializada en mascotas y bienestar animal, divulga consejos sobre cuidado, salud y convivencia con perros, gatos y otras especies, apoyándose en fuentes veterinarias.