Con la llegada del verano, muchos dueños buscan residencias caninas para sus mascotas durante las vacaciones. Sin embargo, más allá de las instalaciones atractivas, es crucial asegurarse de que el centro cumpla con los requisitos legales y sanitarios necesarios.
Desde PERIVET, especialistas en peritaciones veterinarias, advierten que no todos los establecimientos que se promocionan como hoteles caninos ofrecen las mismas garantías. La clave está en verificar la autorización la supervisión veterinaria y los protocolos de atención.
Verificación de la autorización del centro
Lo primero que debes hacer es solicitar el número de inscripción o autorización del establecimiento como núcleo zoológico o centro de animales de compañía. Estos centros deben cumplir con requisitos específicos y estar autorizados para albergar un determinado número y tipo de animales.
Pregunta siempre por el número de registro, la administración que lo concedió, la capacidad máxima autorizada y si cuenta con licencia municipal. Una respuesta evasiva o la negativa a facilitar esta información debería alertarte.
El informe zootécnico-sanitario
Uno de los documentos más importantes es el informe zootécnico-sanitario, que analiza las instalaciones y el funcionamiento del centro desde el punto de vista sanitario, zootécnico y de bienestar animal. Este documento debe incluir:
- La capacidad máxima de las instalaciones
- La distribución de cheniles, patios y zonas comunes
- Las áreas destinadas al aislamiento o cuarentena
- Los sistemas de ventilación, sombra y protección frente al calor
- Los protocolos de limpieza y desinfección
- La alimentación y el suministro permanente de agua
- La prevención de enfermedades y parásitos
- La gestión de residuos y, en casos graves, de animales fallecidos
- Las medidas para impedir fugas, peleas o contactos incompatibles
- La atención de animales enfermos o que necesiten medicación
Aunque no siempre sea necesario que el establecimiento entregue una copia completa de este documento, sí debe poder acreditar que lo posee y que ha sido revisado por un veterinario.
Supervisión veterinaria y contrato detallado
Es fundamental conocer quién supervisa sanitariamente la residencia. Pregunta si el centro cuenta con un veterinario responsable, qué clínica atiende las urgencias y qué procedimiento se sigue cuando un animal enferma o sufre un accidente.
El contrato debe especificar claramente las fechas y horarios de entrada y recogida, el precio y los servicios incluidos, el tipo de alojamiento contratado, la alimentación, las salidas y actividades previstas, la administración de medicamentos, las condiciones para autorizar una atención veterinaria urgente, el procedimiento de comunicación de incidencias, las responsabilidades del establecimiento y del propietario, los recargos por retrasos en la recogida o servicios adicionales, y la existencia y alcance del seguro de responsabilidad civil del centro.
Además, la residencia debe pedir información sobre tu perro, como su cartilla sanitaria, número de microchip, vacunación, desparasitación, enfermedades previas, medicación, comportamiento y datos de contacto del veterinario habitual.
Recuerda que, según la Ley de Bienestar Animal dejar a un perro solo más de 24 horas es ilegal en toda España. Esta normativa busca evitar el abandono encubierto y garantizar que los animales tengan supervisión regular, agua, refugio y atención adecuada.



