Campaña en Roma usa transporte público y un perro símbolo para promover adopciones

Un perro llamado Gizmo viaja en autobús como rostro de una campaña conjunta con ATAC y la Garante Patrizia Prestipino para facilitar las adopciones desde los caniles municipales mediante un billete con Qr

En el centro de Roma, un perro llamado Gizmo ha sido elegido para poner rostro a una campaña que busca transformar la curiosidad cotidiana en acciones concretas de cuidado animal. La iniciativa, promovida en colaboración con ATAC y respaldada por la Garante para la tutela y el bienestar de los animales, Patrizia Prestipino, utiliza los vehículos de transporte público como escaparate móvil para dar visibilidad a los perros que esperan ser adoptados en los caniles municipales.

El elemento práctico que facilita el vínculo entre viajero y animal es un billete especial provisto de un código Qr. Al escanearlo se accede a fichas con fotos, datos sobre el temperamento, instrucciones para concertar visitas y los pasos necesarios para iniciar el proceso de adopción.

Con este recurso digital se pretende derribar barreras informativas y convertir un minuto de desplazamiento en una oportunidad real para cambiar la vida de un perro.

Cómo funciona la campaña y qué se busca

La propuesta —denominada «Prossima fermata, casa» en su comunicación— mezcla creatividad y funcionalidad: fotografías, mensajes claros y ese billete con Qr que redirige al interesado a recursos prácticos.

El objetivo es que el transporte público no sea solo un medio de movilidad, sino también un canal para promover la cultura de la adopción responsable. Desde la organización explican que la campaña atiende a dos frentes: por un lado, sensibilizar al público que diariamente utiliza metro y autobuses; por otro, facilitar el acceso a información veraz sobre los animales disponibles en los centros de acogida de Roma Capitale.

Colaboración institucional y participación ciudadana

El alcance de la iniciativa se apoya en la red de ATAC, que permite llegar a audiencias amplias y diversas. Las instituciones implicadas supervisan la veracidad de las fichas y orientan sobre buenas prácticas de acogida, subrayando que adoptar requiere preparación y compromiso. La figura de Patrizia Prestipino actúa como puente comunicativo: desde su oficina se insiste en que la adopción no es solo un gesto emocional, sino una decisión responsable que beneficia tanto al animal como a la familia adoptante. Además, se programan visitas a los caniles para conocer a los posibles compañeros de vida en su entorno.

Eventos y citas para conocer a los perros

Complementando la presencia en los medios de transporte, se celebran jornadas públicas donde los perros pueden entrar en contacto con la ciudadanía. Por ejemplo, en el marco del Villaggio per la Terra en Villa Borghese se organiza el encuentro «Il canile va in città», que congrega a perros procedentes de Muratella, Ponte Marconi y la estructura convenzionada Mente Naturale de Palombara Sabina. En esa ocasión desfilaron 22 perros y se reservaron cinco adozioni del cuore para animales mayores o con problemas de salud, que necesitan familias dispuestas a ofrecer cuidados especiales.

Gizmo como símbolo y llamada a la acción

Gizmo no es solo un rostro simpático: su presencia serena en autobuses y metros está pensada para desmontar miedos y prejuicios sobre la convivencia urbana con animales. Al ver a un perro tranquilo a bordo, muchas personas reevalúan ideas preconcebidas y se acercan a informarse. La campaña invita a escanear el Qr del billete, visitar los caniles, evaluar la propia disponibilidad y completar los trámites cuando la decisión es firme. Adoptar, recuerdan los organizadores, es un acto de responsabilidad y afecto que transforma la vida de ambos.

Implicaciones a largo plazo

Más allá del impacto inmediato, la iniciativa persigue sembrar una cultura sostenible de adopciones en la ciudad: facilitar información, promover la empatía urbana y articular redes entre administraciones, asociaciones y voluntarios. Con acciones simultáneas en transporte y eventos presenciales, la esperanza es que cada vez más perros y gatos de los caniles municipales encuentren un hogar definitivo. Proyectos como este demuestran que combinar creatividad, tecnología y colaboración institucional puede convertir un viaje cotidiano en el comienzo de una nueva vida.

Scritto da Marco Santini

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