En el litoral de Telde, una crisis ecológica ha desatado una batalla legal que podría redefinir el panorama de la acuicultura en la zona. La empresa Aquanaria SL ha presentado una denuncia formal por los vertidos contaminantes que han afectado gravemente sus operaciones, marcando un punto de inflexión en la lucha por la responsabilidad ambiental.
La denuncia, presentada hace aproximadamente quince días, está actualmente pendiente de asignación de juzgado. Este movimiento ha llevado a la Fiscalía de Las Palmas a archivar sus diligencias de investigación interna y a trasladar todo el expediente a los Juzgados de Instrucción de Telde. La Fiscalía había detectado «numerosas irregularidades» en la gestión de la depuradora de Silva, según un comunicado oficial.
El impacto económico y operativo
El paso al frente de Aquanaria responde a un monumental perjuicio económico y operativo. La compañía cifra las pérdidas directas en más de 15 millones de euros, una cantidad que evalúa únicamente la muerte fulminante del 40% de su producción de lubinas en talla comercial dentro de sus granjas marinas de Melenara y Salinetas.
A este impacto millonario hay que sumar los cuantiosos costes adicionales derivados de la gestión y retirada de los residuos biológicos, el transporte y el grave perjuicio reputacional. Ante la persistencia de las irregularidades y la falta de garantías en la calidad del agua, la dirección de la empresa se está planteando adelantar el desmantelamiento total de sus jaulas marinas en la costa de Telde, inicialmente previsto entre 2027 y 2029.
El origen de la crisis
La crisis se remonta a octubre de 2026, cuando la aparición de una masa de peces muertos y la detección de contaminación obligaron al cierre cautelar de hasta 17 playas del sureste de Gran Canaria. Las investigaciones apuntaron de inmediato hacia la EDAR de Silva una instalación gestionada por la empresa mixta Aguas de Telde.
Tras hacerse pública la remisión del caso a los juzgados, el Ayuntamiento de Telde ha reaccionado mostrando su «satisfacción» por el avance del procedimiento. El grupo de gobierno local reitera su compromiso de «colaboración absoluta» con la Justicia, asegurando que facilitará cualquier documento o informe necesario para que se esclarezcan los hechos con el máximo rigor.
La respuesta municipal
El Consistorio aclara que la comunicación emitida por la Fiscalía no formula pronunciamiento alguno contra el Ayuntamiento de Telde ni atribuye responsabilidad alguna a esta administración. Sin embargo, detrás de estas buenas palabras e intenciones subyace un enfrentamiento soterrado con Aquanaria, que desde el primer momento apuntó a la depuradora como la causante de la mortalidad de sus peces.
Innovación en la acuicultura: el alga asiática como solución
Mientras la crisis en Telde se desarrolla, en otras regiones de España se están explorando soluciones innovadoras para la acuicultura. Investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) y la Universidad de Almería están trabajando en un proyecto que reutiliza el alga asiática invasora para mejorar los piensos de acuicultura.
Este proyecto, financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, ha demostrado por primera vez en una especie omnívora que incorporar la macroalga asiática en la comida para peces aumenta los niveles de omega 3 modifica la microbiota intestinal y activa mecanismos relacionados con la inmunidad y la adaptación celular. El estudio plantea una alternativa frente a la dependencia de harinas de pescado en la alimentación de piscifactorías.
La costa andaluza, en particular, lleva tiempo lidiando con la Rugulopteryx okamurae una macroalga invasora originaria del Pacífico occidental que se acumula masivamente en playas y fondos marinos. Este proyecto no solo busca una solución para la acuicultura, sino también una forma de gestionar esta alga invasora de manera sostenible.



