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20 junio 2026

Guía completa para medir y corregir pH, amoníaco, nitritos y más en acuarios

Mantén tu acuario en perfecto equilibrio con esta guía definitiva sobre los parámetros del agua. Descubre cómo interpretar los resultados y actuar

Guía completa para medir y corregir pH, amoníaco, nitritos y más en acuarios

El mantenimiento de un acuario saludable requiere la medición y control de varios parámetros del agua. Estos incluyen el pHlos niveles de amoníaconitritosnitratosasí como la dureza general (GH) y la dureza carbonatada (KH). Cada uno de estos factores juega un papel crucial en el bienestar de los peces y otros habitantes del acuario.

Entender y monitorizar estos parámetros no solo previene problemas de salud en los peces, sino que también asegura un entorno estable y equilibrado. En este artículo, se explicará qué significan estos términos, cuáles son los rangos recomendados y cómo corregirlos de manera gradual. Además, se abordarán los errores más comunes al interpretar los resultados de las tiras reactivas y los tests líquidos.

Este artículo está estructurado para cubrir cada parámetro de manera detallada, proporcionando pautas prácticas y consejos para mantener un acuario saludable.

El pH: equilibrio ácido-base

El pH mide la acidez o alcalinidad del agua, en una escala del 0 al 14. Un pH de 7 es neutro, por debajo de 7 es ácido y por encima de 7 es alcalino. La mayoría de los peces de acuario prefieren un pH entre 6.5 y 7.5. Sin embargo, algunas especies tropicales pueden requerir valores ligeramente diferentes.

Para medir el pH, se pueden utilizar tiras reactivas o kits de tests líquidos. Las tiras son convenientes pero menos precisas, mientras que los tests líquidos ofrecen resultados más fiables. Es importante realizar las mediciones regularmente, ya que el pH puede fluctuar debido a cambios en la composición del agua o la actividad biológica.

Si el pH es demasiado bajo, se puede aumentar añadiendo productos que elevan el pH, como bicarbonato de sodio o mezclas comerciales. Para bajar el pH, se pueden utilizar productos específicos o añadir turba al filtro. Es crucial hacer estos cambios de manera gradual para evitar estrés en los peces.

Amoníaco, nitritos y nitratos: el ciclo del nitrógeno

El amoníaco es un subproducto tóxico de los desechos de los peces y la materia orgánica en descomposición. Niveles elevados de amoníaco pueden ser mortales para los peces. Un acuario recién establecido puede tener niveles altos de amoníaco hasta que se complete el ciclo del nitrógeno, un proceso en el que las bacterias beneficiosas convierten el amoníaco en nitritos y luego en nitratosque son menos tóxicos.

Los niveles de amoníaco y nitritos deben ser cercanos a 0 ppm (partes por millón) en un acuario estable. Los nitratos, aunque menos tóxicos, también deben mantenerse bajos, idealmente por debajo de 20 ppm. Para reducir los nitratos, se pueden realizar cambios parciales de agua regulares o utilizar plantas vivas que los absorban.

Si se detectan niveles elevados de amoníaco o nitritos, es esencial actuar rápidamente. Cambios parciales de agua, la adición de bacterias beneficiosas y la reducción de la alimentación pueden ayudar a estabilizar el acuario.

Dureza general (GH) y dureza carbonatada (KH)

La dureza general (GH) mide la concentración de minerales como calcio y magnesio en el agua. La dureza carbonatada (KH) mide la capacidad del agua para neutralizar ácidos, lo que ayuda a estabilizar el pH. Ambos parámetros son importantes para la salud de los peces y la estabilidad del acuario.

La GH y la KH se miden en grados de dureza (dGH y dKH, respectivamente). La mayoría de los peces de acuario prefieren una GH entre 5 y 15 dGH y una KH entre 3 y 8 dKH. Aguas demasiado blandas o duras pueden causar problemas de salud en los peces.

Para aumentar la GH y la KH, se pueden añadir sales de calcio y magnesio o productos comerciales específicos. Para reducir la dureza, se puede utilizar agua destilada o desionizada en los cambios parciales de agua. Al igual que con el pH, es importante hacer estos cambios de manera gradual.

Errores comunes al interpretar los tests

Uno de los errores más comunes al utilizar tiras reactivas es no seguir las instrucciones al pie de la letra. Las tiras pueden ser afectadas por la temperatura del agua o la presencia de otros químicos, lo que puede llevar a resultados inexactos. Los tests líquidos, aunque más precisos, también requieren atención a los detalles, como el tiempo de espera y la comparación con la escala de colores.

Otro error frecuente es no calibrar los kits de tests líquidos regularmente. Con el tiempo, los reactivos pueden degradarse, lo que afecta la precisión de los resultados. Es recomendable seguir las instrucciones del fabricante para calibrar y almacenar correctamente los kits de tests.

Finalmente, es importante recordar que los parámetros del agua pueden variar a lo largo del día debido a la actividad biológica y los cambios en la temperatura. Por lo tanto, es útil realizar mediciones en momentos consistentes y mantener un registro de los resultados para identificar tendencias y problemas potenciales.

Mantener un acuario saludable requiere atención constante y comprensión de los parámetros del agua. Al medir y corregir el pH, el amoníaco, los nitritos, los nitratos, la GH y la KH de manera adecuada, se puede proporcionar un entorno estable y seguro para los peces y otros habitantes del acuario. Con paciencia y práctica, cualquier aficionado puede convertirse en un experto en el cuidado del agua de su acuario.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández, periodista especializada en mascotas y bienestar animal, divulga consejos sobre cuidado, salud y convivencia con perros, gatos y otras especies, apoyándose en fuentes veterinarias.