En Roma se prepara un acto público que combina memoria, sensibilidad y reconocimiento: la Penna d’Oca del Campidoglio. Organizada por Pet Carpet bajo la dirección de la periodista Federica Rinaudo, esta iniciativa quiere dar visibilidad a quienes, con acciones cotidianas o proyectos públicos, protegen a los animales y al entorno.
La ceremonia tendrá lugar el 28 abril 2026 en la Sala della Protomoteca y comenzará a las 15.30, ofreciendo un espacio institucional para visibilizar compromisos concretos y relatos personales que inspiran a la comunidad.
El evento propone además una reflexión sobre la era digital: frente al predominio de la inteligencia artificial, la organización subraya el valor de las emociones reales y las acciones humanas.
La convocatoria, apoyada por la presidenta del Assemblea Capitolina, Svetlana Celli, reúne autores, asociaciones y ciudadanos con la idea de convertir el mito de las «ocho sentinelas» romanas en una misión contemporánea de protección y concienciación.
El origen y el simbolismo del premio
El nombre del galardón remite a la leyenda de las sentinelle que advirtieron de un peligro a la ciudad; trasladado al presente, ese símbolo destaca a quienes velan por la fauna y el ambiente con determinación. La Penna d’Oca no es sólo un trofeo: es un llamamiento a reconocer el tiempo y el empeño de voluntarios, periodistas y profesionales que transforman la denuncia o la ayuda en cambios palpables. Entre los colaboradores figuran empresas del sector y artesanos como Giulius, Marlen y Pelino, que aportan apoyo material y visibilidad a la iniciativa.
Qué premia y a quiénes quiere destacar
La convocatoria valora actividades prácticas: campañas educativas, informativos audiovisuales, talleres, proyectos solidarios y servicios de asistencia. La organización busca premiar tanto la denuncia de los malos tratos como la promoción de modelos sostenibles de convivencia con animales. El galardón reconoce tanto a individuos como a entidades por su capacidad de movilizar opinión pública y promover cambios legislativos o culturales en favor de la naturaleza.
Protagonistas del contraste: Rosi y Ombra
En la tercera edición las historias elegidas ponen en primer plano dos realidades distintas. Rosi es una gata que sufrió un episodio de violencia y hoy se ha convertido en símbolo de denuncia y resiliencia; su testimonio sirve para visibilizar la urgente necesidad de combatir el maltrato. Por otra parte, Ombra es el perro de asistencia que acompaña a Mariapaola, devolviéndole autonomía y luz en su vida cotidiana. Juntas, ambas historias subrayan la doble cara del vínculo humano-animal: víctimas que exigen justicia y compañeros que otorgan dignidad.
Perspectivas y actividades vinculadas
Durante la jornada habrá intervenciones de profesionales del sector, testimonios directos y la presentación del reglamento del Pet Carpet Film Festival, el festival cinematográfico internacional dedicado al mundo animal y al medio ambiente. Se pondrá énfasis en iniciativas que funcionen como modelos replicables para escuelas, asociaciones y medios de comunicación, fortaleciendo la idea de que la protección animal es una responsabilidad compartida.
Información práctica para participar
La ceremonia contará con la conducción del actor Enzo Salvi y de la propia Federica Rinaudo. La entrada es gratuita, pero requiere reserva previa por correo electrónico a [email protected]. Al solicitar plaza, se debe especificar nombres, número de teléfono y número de asistentes. Para quien desee más datos está disponible el sitio oficial www.petcarpetfestival.it, donde también se encontrará el reglamento para participar en el Pet Carpet Film Festival y las bases para presentar proyectos audiovisuales o educativos.
Convocatoria y llamado a la acción
La Penna d’Oca pretende ser más que un premio: aspira a encender redes de solidaridad y a dar herramientas para la protección animal. Invitando a ciudadanos, escuelas, realizadores y asociaciones, la iniciativa busca multiplicar proyectos que fomenten el respeto y la convivencia responsable con todas las especies. Asistir, apoyar o difundir estas historias es una forma concreta de sumar a una cultura que prioriza la empatía frente al frío cálculo de los algoritmos.

