En la zona de Los Rosales, en Ceuta, una cuidadora de colonias felinas conocida como Sora ha lanzado una desesperada llamada de atención. Según su testimonio, varios gatos han desaparecido misteriosamente de la colonia ubicada en Sidi Embarek, dejando atrás instalaciones destrozadas y una comunidad animal en peligro.
Sora, quien se encarga diariamente de alimentar y cuidar a los felinos, relata que al llegar a la zona no encontró a ninguno de los animales que habitualmente habitan allí. Entre los desaparecidos se encuentran tanto gatos adultos como varios gatitos, incluyendo un grupo de seis pequeños que no han vuelto a ser vistos.
Una situación alarmante en Sidi Embarek
La cuidadora vincula la desaparición de los animales con el contexto generado por la llegada masiva de inmigrantes y la instalación de nuevas estructuras en la zona. Según su relato, la presencia de carpas y nuevas instalaciones coincide con un aumento de la presencia de personas tras los acontecimientos registrados en la frontera del Tarajal a finales de julio.
Sora también expresa su malestar con la situación de la colonia y menciona a la ONG Luna Blanca considerando que debería existir mayor información sobre lo que está ocurriendo en el entorno. Según explica, ha intentado obtener respuestas sobre las actuaciones que se están llevando a cabo en la zona, sin recibir, a su juicio, explicaciones suficientes.
Preocupación por el estado de los animales
Además de las desapariciones, la cuidadora relata varios episodios recientes relacionados con gatos enfermos o heridos a los que ha tenido que atender. Entre ellos, menciona el caso de un animal que presentaba una grave hemorragia interna y que finalmente tuvo que ser eutanasiado debido a la gravedad de su estado.
En su testimonio, Sora también habla de otros animales afectados por infecciones y enfermedades incluida la que identifica como parvovirus y lamenta especialmente la muerte de varios gatos jóvenes. Esta acumulación de problemas le ha generado una importante sensación de impotencia y preocupación por el futuro de la colonia.
La denuncia y la búsqueda de respuestas
La cuidadora pide que su denuncia tenga difusión y que se pueda conocer qué ha sucedido con los animales que han desaparecido. Su principal reclamación es que se aclare la situación de la colonia de Sidi Embarek se localice a los gatos que puedan seguir con vida y se garantice su protección.
La situación en Ceuta ha llamado la atención de varias organizaciones, incluyendo la asociación Zoelandia en Ceuta que ha interpuesto una denuncia ante el Tribunal de Instancia 1 de Ceuta. La denuncia califica los hechos como constitutivos de delitos contra los animales tipificados en el artículo 340 bis del Código Penal.
Según la denuncia, entre los días 17 y 19 de agosto de 2026, se tuvo conocimiento de una situación de especial gravedad que estaría afectando a numerosos gatos comunitarios de la ciudad. Las informaciones describen la desaparición de un número indeterminado de gatos, el desplazamiento forzoso de ejemplares, la destrucción de instalaciones destinadas a su alimentación y refugio, y el hallazgo de gatos muertos y presuntamente mutilados.
La asociación Zoelandia solicita una investigación judicial que permita diferenciar los animales que simplemente hayan abandonado temporalmente su colonia, los que hayan fallecido accidentalmente, los que hayan sufrido lesiones por otras causas, y aquellos respecto de los cuales existan indicios objetivos de haber sido deliberadamente lesionados o muertos por una persona.
La situación en Ceuta ha generado una ola de preocupación y solidaridad. Las cuidadoras de colonias felinas, en su mayoría mujeres, dedican su tiempo, esfuerzo y recursos a atender a los gatos comunitarios. Sin embargo, enfrentan desafíos significativos, incluyendo la falta de apoyo de las autoridades y la incomprensión de algunos sectores de la sociedad.
La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece que corresponde a las entidades locales gestionar los gatos comunitarios. Sin embargo, muchos ayuntamientos continúan mirando hacia otro lado, dejando a las cuidadoras para cubrir las carencias con sus propios recursos.
La situación en Ceuta es un recordatorio de la importancia de proteger a los animales y de apoyar a quienes se dedican a cuidarlos. La denuncia de Sora y la investigación en curso son pasos cruciales para esclarecer lo ocurrido y garantizar la seguridad y el bienestar de los gatos comunitarios.



