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20 junio 2026

Gatos con correa: ¿diversión o estrés? Descubre lo que dicen los especialistas

Los gatos con correa están de moda en redes sociales, pero ¿es realmente seguro para ellos? Descubre los riesgos y consejos de expertos para cuidar a tu felino

Gatos con correa: ¿diversión o estrés? Descubre lo que dicen los especialistas

En la era de las redes sociales, los gatos aventureros han ganado popularidad. Vídeos de felinos explorando bosques, playas y ciudades con correa y arnés se han vuelto virales. Pero, ¿es esta práctica segura para nuestros amigos peludos? Paula Vanasco, terapeuta felina y presidenta de la asociación ResCats Borges Blanquescomparte su experiencia y advertencias sobre este fenómeno.

Los gatos son animales territoriales por naturaleza, lo que significa que se sienten seguros en su entorno conocido. A diferencia de los perros, que son animales de manada, los felinos necesitan explorar su territorio a su propio ritmo. «El gato necesita explorar el territorio a su ritmo, no que lo lleves donde quieras con una correa», explica Paula Vanasco.

La naturaleza del gato: territorial y sensible

Los gatos son animales hipersensibles. Un arnés puede ser una fuente de estrés para ellos. «Para ellos un arnés es estresante, por eso cuando se lo pones la primera vez, muchos se tiran al suelo», comenta Paula. Además, el arnés debe ir muy ajustado para ser seguro, lo que lo hace aún más incómodo para el animal.

Cuando los gatos exploran, lo hacen dejando feromonas en distintos puntos, creando un mapa olfativo que les proporciona seguridad. «Así es como exploran el territorio sintiéndose seguros. Si hay cualquier susto retroceden, luego vuelven a salir… y así hasta que lo tienen controlado», explica la experta.

Riesgos ocultos de pasear a gatos con correa

Pasear a un gato con correa puede ser peligroso. Si el gato se asusta, su instinto es correr y ponerse a salvo. Pero si está atado, puede intentar escapar del arnés o atacar a su dueño. «Si el gato intenta huir estando atado pueden pasar dos cosas: que se escape del arnés o que te ataque», advierte Paula.

Otro riesgo es que el gato consiga zafarse del arnés y huya. Al estar en un entorno desconocido, «no tiene referencias visuales ni olfativas y no son pocos los casos de gatos que acaban perdiéndose», señala la terapeuta felina. En la ciudad, el riesgo de que lo atropelle un coche o le ataque un perro es muy alto.

Algunas personas optan por llevar al gato dentro de un transportín tipo mochila. Sin embargo, Paula no recomienda esta opción: «tuve un caso de un gato que lo sacaban dentro de una mochila. El gato no mostraba el estrés en el momento, pero al llegar a casa se volvía agresivo. Les frustra mucho estar encerrados».

Señales de estrés en los gatos

Muchas personas no saben interpretar el lenguaje corporal de los gatos. «Que un gato esté quieto no significa que esté tranquilo», advierte Paula. Los gatos comunican a través de las pupilas, la posición de las orejas, la tensión de la cola, entre otros. «Hay que hacer un esfuerzo para entenderlos», asegura.

Paula Vanasco insiste en que los gatos que disfrutan de estos paseos son la excepción. «Son gatos que han aprendido que su entorno es ese y además tienen un carácter muy equilibrado», explica. Acostumbrarlos desde pequeños es clave, pero nunca se debe forzar.

Salir al exterior es beneficioso para los gatos, pero debe ser de manera controlada y sin correa. «Salir al exterior es vida para los gatos y para todos. Vivimos mejor en un chalet con piscina que en un piso de 30 metros, ¿verdad?», comenta Paula entre risas. Los gatos se benefician mucho de explorar, pero siempre en su propio territorio y a su ritmo.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández, periodista especializada en mascotas y bienestar animal, divulga consejos sobre cuidado, salud y convivencia con perros, gatos y otras especies, apoyándose en fuentes veterinarias.