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6 noviembre 2026

El ecoducto más extenso del mundo pronto abrirá sus pasos a los pumas

Un puente cubierto de vegetación está a punto de unir hábitats y salvar a los pumas de la autopista de diez carriles

El ecoducto más extenso del mundo pronto abrirá sus pasos a los pumas

La autopista US-101, que atraviesa la zona de Liberty Canyon al noroeste de Los Ángeles, registra cerca de 300 mil vehículos al día distribuidos en diez carriles. Desde la década de los 90 esa vía ha actuado como una barrera infranqueable para la fauna local, aislando a poblaciones de pumas, coyotes, zorros y linces entre las montañas de Santa Mónica y las colinas de Simi. La falta de conectividad ha incrementado los casos de colisiones mortales y ha provocado endogamia en los depredadores felinos, reduciendo su diversidad genética. Ante ese panorama, el Estado de California decidió construir un paso de fauna que no solo permita cruzar a los animales, sino que también restaure el flujo natural de los ecosistemas.

Diseño, dimensiones y financiación del ecoducto

Con una superficie de 64 metros de largo por 53 metros de ancho, el Wallis Annenberg Wildlife Crossing se diferencia de cualquier puente convencional: su cubierta está recubierta de tierra y de unas 50 000 plantas nativas que recrean el hábitat original del área. Los muros laterales están equipados con paneles vegetales que amortiguan el ruido del tráfico y difunden la luz proveniente de los faros, creando un entorno casi indistinguible de la selva o la estepa circundante. La estructura también incorpora un sistema de drenaje avanzado para evitar la erosión del sustrato y garantizar la estabilidad del suelo bajo cualquier condición climática.

El proyecto, cuya construcción se inició el 22 de abril de 2022, tuvo inicialmente un presupuesto estimado de 92,6 millones de dólares. Sin embargo, los ajustes en la segunda fase y los retos logísticos elevaron la inversión total a 114 millones de dólares. Aproximadamente 77 millones provienen de fondos estatales, mientras que el resto proviene de donaciones privadas, entre las que destaca la filántropa Wallis Annenberg, cuyo nombre lleva la obra. La combinación de recursos públicos y privados ha permitido mantener el ritmo de obra a pesar de las intensas lluvias de 2022 y 2023 que obligaron a replantear parte del terreno.

Impacto ecológico y misión para los pumas

El principal objetivo del ecoducto es reconectar los corredores biológicos que la autopista había fragmentado durante décadas. Para los pumas de la zona de Santa Mónica, que viven en una población estimada de menos de 30 individuos, el puente representa una salida de la isla genética en la que se encuentran atrapados. Al poder desplazarse hacia otras áreas, los felinos tendrán acceso a parejas de poblaciones distintas, reduciendo la tasa de endogamia y mejorando la viabilidad a largo plazo de la especie. Además, el corredor beneficiará a otras especies como coyotes, linces, ciervos y diversos reptiles, creando un paso seguro que disminuirá los accidentes entre fauna y vehículos.

Los choques con animales en la US-101 generan pérdidas económicas, lesiones y muertes tanto para conductores como para la vida silvestre. Se estima que cada año se registran decenas de incidentes que podrían reducirse significativamente con la apertura del puente. Asimismo, el proyecto incluye la instalación de 50 cámaras de vigilancia y dispositivos biológicos que medirán la frecuencia cardíaca y el nivel de estrés de los animales que utilicen el corredor, proporcionando datos valiosos para evaluar su efectividad.

Calendario, pruebas y futuro del corredor

Según el cronograma oficial, la fecha prevista para la culminación de la obra es el 2 de diciembre de 2026. Ese día se celebrará una ceremonia en el propio puente, coincidiendo con el Día de la Tierra y el festival dedicado al icónico puma P-22, símbolo de la lucha por la conservación en Los Ángeles. No obstante, la finalización de la estructura no garantiza la inmediata utilización por parte de la fauna; será necesario completar los trabajos de acondicionamiento del sustrato y confirmar la estabilización de la vegetación. Las autoridades también han advertido que fenómenos como El Niño podrían retrasar los últimos ajustes si las lluvias intensas vuelven a afectar la zona.

Una vez abierto, el ecoducto seguirá bajo vigilancia constante. Los equipos de biólogos y ecologistas analizarán la frecuencia de uso, la diversidad de especies que atraviesen el paso y los cambios en los patrones de apareamiento de los pumas. Si los resultados confirman una reducción de los atropellos y una mayor conectividad genética, California contará con un modelo replicable que podría inspirar proyectos similares en otras regiones donde las infraestructuras viales fragmentan hábitats críticos.

Autor

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.